A LA BÁSCULA

Venta de espejitos 

Se necesita ser muy mezquino, ruin, despreciable, miserable o todos esos adjetivos juntos, para pichicatear, regatear los resultados cuando éstos están a simple vista: Coahuila es desde hace varios años —después de algunos que padecimos la violencia en sus más altos niveles—, uno de los estados más seguros del país, y en estos momentos es el tercer estado más seguro, de acuerdo con las cifras y reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dependiente del Gobierno Federal.

En seguridad pública como en ninguno de los rubros de cualquier gobierno del nivel que a usted le guste, los resultados jamás pueden ser obra de la casualidad, sino como consecuencia de un trabajo serio, comprometido, profesional, y no por nada nuestro estado ocupa el segundo lugar nacional en capacitación conforme a la evaluación en materia de Registro Nacional de Detenciones, el tercer lugar  como el estado con menor número de homicidios dolosos, y el cuarto con la policía mejor pagada de México.

Tampoco puede ser fortuito y por tanto regatearle el reconocimiento correspondiente, que cuando Torreón llegó a estar entre los municipios más violentos del país, cuando Miguel Ángel Riquelme llegó a la alcaldía de Torreón, La Laguna toda empezó paulatinamente a pacificarse, la gente después de años de estar encerrada, empezó a retomar los espacios públicos y resurgir como el ave fénix, de entre sus cenizas.

A nivel estatal ocurrió algo similar, luego que la violencia se había desparramado a lo largo y ancho del país, su llegada a la gubernatura significó la pacificación, al grado que Coahuila es considerado a nivel nacional incluso por el actual gobierno federal, como un ejemplo del combate y la significativa reducción de la violencia.

Por eso digo que se requiere estar ciego, tonto o ser demasiado mezquino para regatear lo que está a la vista de todos. Y le doy un ejemplo, en las mediciones que hace de manera permanente la casa de encuestas Mitofsky, Miguel Ángel Riquelme Solís se consolidó como el gobernador mejor calificado de México, con 62.3 por ciento de calificación que le otorgaron los coahuilenses al mes de noviembre de 2022. En los últimos 13 meses, el lagunero ocupó en siete meses el primer lugar, y seis el segundo para un promedio en el lapso mencionado un 65.26 por ciento de aprobación, es decir, esto no es de moda, sino que ha mantenido un promedio similar.

Y ese, el tema de la seguridad, se ha convertido en el sello distintivo de esta administración que mantiene intacto su compromiso desde el primer día de mantener a Coahuila seguro y en paz. La demostración ha sido en los hechos, no en los discursos huecos, estruendosos y llenos de ruindad.

Todo esto viene a colación porque el más reciente, México volvió sufrir un fin de semana violento con 233 homicidios dolosos en todo el país, con Sonora –donde gobierna el morenista y ex secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo- con 19, seguido del Estado de México con 18. En Acapulco —del que se ha dicho pertenecer porque ahí radicó, su esposa e hijos son de allí y él mismo aspiró a ser alcalde, el actual subsecretario de Seguridad Pública Federal, Ricardo Mejía Berdeja—, cinco personas perdieron la vida en un ataque armado en un bar.

Pero por la explosividad de los hechos, quizá lo más espectacular es lo que ocurrió en Zacatecas, donde todo inició el sábado con el asesinato del juez Roberto Elías Martínez, quien fue acribillado cuando salía de su domicilio en la capital del Estado. Las cosas se siguieron el domingo con lo que las autoridades nos dijeron que había sido un intento frustrado del penal de ‘Cieneguillas’, pero la expansiva ola de violencia se extendió a narco bloqueos en carreteras locales como la Zacatecas-Fresnillo, e interestatales como la Zacatecas-Aguascalientes, donde fueron incendiados vehículos, entre ellos transportes de carga.

Los hechos provocaron que estados vecinos como Aguascalientes y San Luis Potosí, establecieran operativos especiales intensificando los filtros de seguridad para evitar que los grupos violentos se ‘brincaran’ a sus entidades. La Canacar anunció la suspensión del servicio a y desde Zacatecas.

Casi cada fin de semana en distintos puntos del país, el panorama es similar, pero el subsecretario de Seguridad Pública, han de disculpar, no los puede atender porque se dedica los fines de semana a vender espejitos en Coahuila, donde aspira a ser el candidato de Morena a la gubernatura, y a quien hasta el momento no se le ha escuchado una sola propuesta para el estado, y sigue basando toda su diatriba en ataques, descalificaciones, insultos, agresiones para todo lo que se ponga enfrente.

La soberbia le impide ver que las campañas sustentadas en el odio, la polarización y la división, los ciudadanos las vomitan. Todavía a estas alturas, hay quienes creen y consideran que los coahuilenses somos idiotas e ilusos. Que con su pan se lo coman.

 

[email protected]

 

@JulianParraIba

Autor

Julian Parra Ibarra
Es director del diario digital La Otra Plana y la revista impresa Metrópolis. En cuatro décadas de ejercicio periodístico ha trabajado en diarios como El Norte de Monterrey, La Opinión-Milenio en Torreón, Esto en la Ciudad de México y a.m. en León, Guanajuato entre otros; ha sido conductor en programas de radio y televisión. Es columnista en varios medios impresos y digitales de Coahuila y Durango.
Otros artículos del mismo autor