DE BUENA FUENTE

La naturaleza no tiene palabra, y a pesar de los esfuerzos por apagar los incendios forestales de Saltillo y Arteaga, las llamas ceden unas horas y al rato se incrementan.

Pero hay que reconocer que el gobernador Miguel Ángel Riquelme, ha hecho lo humanamente posible por controlar los siniestros, y continuamente llega al lugar para supervisar las acciones de combate.

Ni la lluvia, ni las descargas del avión-DC10 han logrado acabar completamente con el fuego, que amenaza con extender a poblados cercanos.

La lucha se mantiene, y Riquelme Solís, lidera las acciones de combate a la conflagración, que tarde o temprana pondrán fin al incendio en el cañón de san Lorenzo.

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Astroboy

La política es de circunstancias y al secretario de Vivienda, Enrique Martínez y Morales, los astros se le comienzan a alinear.

El joven político ha sido institucional y sin queja, aguantó el sabotaje del entonces gobernador Rubén Moreira Valdez, que lo exilió a Nuevo León.

Ahora, la premisa del propio Rubén, en el sentido de que el próximo candidato a gobernador del PRI, debe ser saltillense, parece favorecerle.

Y es que la consulta a base, permite a Enrique, inscribirse en una contienda interna abierta, en la que gana el que obtenga más votos.

Su padre, el ex mandatario estatal, Enrique Martínez y Martínez, tiene mucha patria y goza de gran reconocimiento en las distintas regiones de la entidad.

El joven Enrique también se ha ganado a pulso, la estimación de la base y de la clase tricolor estatal, así es que todo está en que se decida a participar.

¿Lo hará?, esa es la gran interrogante.

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La dueña

La alcaldesa de Múzquiz Tania Flores parece tener imán para atraer diferendos y confrontaciones con personajes políticos regionales.

En la historia reciente de Coahuila, no hay un antecedente parecido a la brava mujer que lo mismo va y cierra la bodega de un empresario local, que acusa al diputado local Chuma Montemayor, de alentar una campaña mediática en su contra.

Tania no tiene filtros, sus filias y fobias las expone al aire, simple y llanamente porque su vida política no depende de caer bien, ni de hacerse la modosita.

Su espíritu se alimenta de fuego, y se crece al castigo, pero su alma no es inmune al halago, ni al elogio, mucho menos a las deferencias.

¿Quién le pone el cascabel al gato?