Saltillo necesita un huracán, o desabasto de agua será inevitable

Si la sequía se prolonga, los niveles de los pozos seguirán bajando, señala la doctora Gloria Tobón Echeverri, especialista en temas hídricos

La doctora Gloria Tobón Echeverri, experta en temas de agua y miembro de la Asociación de Usuarios de Agua de Saltillo, asegura que la única forma de recargar los mantos acuíferos de los que se abastece Saltillo es con lluvias provocadas por huracanes, fenómeno que no se presenta desde el Hanna en el 2020.

En entrevista con EL HERALDO, la especialista en temas hídricos sentenció que de ninguna forma los saltillenses deben despreocuparse y pensar que no se verán afectados por la sequía que mantiene en alerta al país, pues dijo que -a diferencia de otras ciudades como Monterrey- en Saltillo el agua ‘no se ve’, porque es subterránea, por lo que no es posible darse cuenta a simple vista de los niveles con los que se cuenta.

Saltillo obtiene toda el agua de abasto de uso público-urbano de tres acuíferos, que comparte con otros municipios de la Región Sureste, como Parras de la Fuente, Arteaga, Ramos Arizpe y -en menor medida- con General Cepeda.

De acuerdo con Gloria Tobón, la sequía da lugar a una reducción de los niveles de los pozos, un fenómeno que se presenta periódicamente y que se puede apreciar muy bien en los pozos de la Sierra de Zapalinamé, pues son los que más responden a las temporadas de sequía y a los fuertes huracanes.

En una gráfica obtenida por la Tobón Echeverri de la sección de Transparencia del sitio web de Aguas de Saltillo es posible observar lo que se denomina “niveles dinámicos de la zona de captación Zapalinamé”, zona de donde -de acuerdo a la especialista- se extrae alrededor del 30 por ciento del agua que obtiene Agsal para consumo de los saltillenses.

En esta gráfica se observa un franco descenso en los niveles de 18 pozos ubicados en la Sierra de Zapaliname.

Los picos que se ha tenido en captación de agua han sido justamente en periodos que siguen a la llegada de fuertes huracanes, como el Gilberto en 1988; 21 ciclones tropicales de 2003 y el Alex de 2010. Los datos de la gráfica llegan hasta inicios de 2020, por lo que no aparece el aumento provocado por el Hanna en 2020, fenómeno que -a decir de Gloria Tobón- es el que mantiene a Saltillo aún sin problemas de desabasto, algo que también reveló hace una semana el director de Aguas de Saltillo, Jordi Bosch.

Saltillo no ha sufrido desabasto en los últimos 19 años, pues desde el 2003 se han presentado recargas en los pozos al haber buen temporal de lluvias. Sin embargo, antes de 2003 la capital de Coahuila sí sufrió una larga temporada de falta de recargas de sus acuíferos, pues durante 14 años los niveles bajaron a sus mínimos ante la falta de lluvias.

“La última recarga fuerte que tuvimos fue con el Hanna en el 2020, los efectos del Hanna se pudieron sentir como a mediados del 2021, pero ese campo de pozos de Zapalinamé abastece más o menos como el 30 por ciento del total de agua que recibimos los saltillenses, hay otros como el Saltillo Sur o el campo de pozos de Agua Nueva, donde se observa una reducción constante de los pozos y no se observa el efecto de los huracanes. Entonces pues en realidad la situación es difícil”, señala la experta.

Pero no todos los campos de pozos se comportan como los de Zapalinamé, y es eso es justamente lo que enciende las alertas de estudiosos del agua como la doctora Gloria, pues los campos de Carneros y Agua Nueva no tienen el mismo nivel de recuperación con huracanes, estos pozos, por el contrario, se han ido abatiendo durante los últimos 40 años.

Sin embargo, la especialista en temas hídricos considera que no todos los saltillenses están preocupados por este tema, pues el agua que abastece a la ciudad no se ve, como sucede en Monterrey, donde se han alarmado al ser visible el agotamiento de las reservas en la Presa de la Boca.

“Saltillo está en una situación difícil, el problema es que, como la mayor parte del agua, prácticamente el 100 por ciento proviene de acuíferos y los acuíferos no los vemos, y no vemos como está la situación en nuestros acuíferos”, dice.

SÓLO HAY UNA ESPERANZA: QUE LLUEVA

El país entero enfrenta una de las sequías más intensas de los últimos años, en el norte la situación es aún más preocupante. En Saltillo el desabasto podría no estar tan alejado, como se ha afirmado por Agsal.

Y es que, como es obvio, si no llueve en los siguientes meses estaríamos enfrentando un serio problema en el futuro cercano, por eso la doctora Gloria Tobón es directa al señalar: “Necesitamos más huracanes, más recarga de acuíferos”.

“El agua de los acuíferos proviene de las lluvias, el problema es que, por ejemplo, aquí en el Valle de Saltillo, el agua que penetra por las lluvias cada vez es menos”, sentencia.

Tobón Echeverri dice que, aunque se hable de reforestación y presas de gaviones en Zapalinamé, son acciones muy limitadas.

“En Monterrey es posible ver cómo se van secando las presas. En Saltillo no podemos ver cómo se van secando los acuíferos. Pero en todo caso, si es posible que el agua escasee en un futuro más o menos cercano, dependiendo del régimen de lluvias”, señala la experta.

“Si la sequía se prolonga, los niveles de los pozos seguirán bajando, lo cual puede dar lugar que: aumenten los niveles freáticos de los pozos y, en consecuencia, los costos de extracción; aumente el contenido de sales en el agua extraída, y se reduzcan los volúmenes de extracción”, agrega.

¿Y qué podríamos hacer los ciudadanos?, se le cuestiona

“A la sociedad en primer lugar que se den cuenta de que en esta ciudad el agua es un recurso escaso, no podemos desperdiciarlo, hay mucha gente que riega banquetas o lava su carro con manguera, antes se cobraban multas, ahora ya no”.

 ¿Qué acciones considera que debe emprender Agsal?

“Agsal debe informar periódicamente a la población sobre la situación real de los acuíferos regionales, las extracciones de agua que realizan y los avances logrados en la reducción de fugas en el sistema de distribución.

Agsal y las autoridades del municipio de Saltillo deben crear conciencia en la población sobre la necesidad de captar agua de lluvia, cuidar el agua, ahorrarla, no contaminarla, reusarla. Se recomienda vender dispositivos ahorradores en las oficinas de la empresa, como se hacía en el pasado.

El Municipio de Saltillo debe cobrar multas por acciones como limpieza de banquetas y lavado de carros con manguera, que representan un desperdicio del vital líquido.”

A AGSAL SOLO LE INTERESA VENDER AGUA

La especialista señala además que Aguas de Saltillo está extrayendo más agua de la que tiene permitida, pues la asignación que se tiene para extracción comprende solo 51.1 millones de metros cúbicos anuales, de los acuíferos Saltillo-Ramos Arizpe y Cañón de Derramadero.

“En sus Memorias Anuales 2016-2020, Aguas de Saltillo señala que ha extraído entre 52 y 55 millones de metros cúbicos anuales, es decir, ha excedido el volumen máximo que permite el título. Además, también ha explotado más pozos de los indicados en dicho título”, señala Gloria Tobón.

“El problema es que Aguas de Saltillo es una empresa comercial a la que le interesa vender agua, y parece que a ellos lo que les interesa es decir: ‘tenemos suficiente mercancía, ustedes utilícenla, no hay problema con esto’. Ellos han violado el título de asignación, porque extraen más agua de lo que el título permite”, menciona.

“La preocupación que tenemos es que, cuando para ellos no sea negocio, es decir, que ellos vean que los acuíferos se están agotando, que los niveles de los mantos freáticos están bajando, que les cuesta mucho extraer el agua, ellos dirán ‘esto ya no es negocio para nosotros, nos vamos, esto ya no es negocio para nosotros’”, finaliza. (JOSÉ TORRES | EL HERALDO DE SALTILLO)

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018 y 2021