Muere el obispo Francisco Villalobos

Tras haber sido hospitalizado a causa de la Covid-19, este jueves por la noche falleció a los 101 años de edad

El obispo emérito de Saltillo, Francisco Villalobos Padilla, murió este jueves alrededor de las 10:00 de la noche en un hospital de la ciudad, a donde había sido trasladado al mediodía luego de complicaciones en su salud a causa de la Covid-19.  Apenas un par de días atrás cumplió 101 años de edad y el año pasado celebró su 50 aniversario episcopal.

Don Francisco era el obispo más longevo de México.

Monseñor Villalobos dio positivo a Covid el pasado jueves 27 de enero, aquel día la Diócesis de Saltillo informó que su estado de salud era estable, no presentaba ningún síntoma y contaba con buena oxigenación.

El domingo 30, el obispo Hilario González dio a conocer que el mitrado se encontraba ‘prácticamente recuperado’ y aguardando para su festejo por su cumpleaños 101, que se había organizado para este día 3. Sin embargo, al mediodía de este jueves en un comunicado la Diócesis informó sobre su hospitalización “por disposición médica y ante un deterioro de su salud.

De acuerdo a lo informado por la Diócesis, fue alrededor de las 10:00 de la noche que el quinto obispo de Saltillo falleció.

FRANCISCO VILLALOBOS, EL OBISPO BUENO

Su característica voz ronca cimbraba la Catedral de Saltillo en cada misa que celebraba. Un obispo apreciado por miles de saltillenses que lo mismo el primero de febrero, en su cumpleaños; o en agosto durante su aniversario episcopal, era aclamado al aparecer en el altar mayor.

Francisco Villalobos nació en 1921 en Guadalajara, Jalisco. Hijo de Carlos Villalobos y María del Refugio Padilla. Tuvo 13 hermanos, la ultima hermana que le sobrevivía falleció hace apenas unos días.

Desde muy pequeño, don Francisco dio muestras de su vocación, pues recordaba que su hermana María Elena le fabricaba casullas de papel para que pudieran jugar a ‘celebrar la misa’.

El obispo emérito ingresó al seminario en 1938, a los 18 años de edad, durante épocas de persecución religiosa, por lo que los primeros años tuvo que tomar clases de manera clandestina. Posteriormente continuó su preparación en el Colegio Pío en Latinoamericano en Roma.

El 2 de abril de 1949 fue ordenado sacerdote en la capital italiana, desarrollándose en su ministerio al interior del Seminario de Guadalajara, como prefecto, director de vocaciones y director de la revista apostólica.

El 9 de mayo de 1971 fue nombrado obispo auxiliar de Saltillo, que se encontraba bajo la titularidad de don Luis Guízar Barragán.

Para 1975 tomó posesión como obispo titular de la Diócesis de Saltillo.

Durante su gestión ordenó a más de 100 sacerdotes, fue impulsor de la creación de Cáritas y el Banco de Alimentos, así como de las primeras casas del migrante en Ciudad Acuña y Piedras Negras.

Además, durante su tiempo al frente de la Diócesis se crearon 36 nuevas parroquias y puso las bases para erigir la Diócesis de Piedras Negras.

En diciembre de 1999 el papa Juan Pablo II aceptó su renuncia y desde marzo del 2000 se convirtió en obispo emérito de Saltillo.

“Gracias a Dios y a mis padres, no sé cuánto me quede de vida, he tratado de cumplir con el Señor en su encomienda, tú me enviaste a trabajar en esta encomienda y estoy cumpliendo tu voluntad”, dijo durante su mensaje en la misa de su 50 aniversario episcopal. (JOSÉ TORRES | OMAR SOTO | EL HERALDO)

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018 y 2021