ALGO QUE VALE LA PENA LEER  

Nano

Hoy contaremos de cómo un avance científico enfocado hacia lo más diminutamente pequeño puede transformarse en el paso más grande de la humanidad.  Y para ello hablaremos del «Nano» prefijo de nanómetro, símbolo de un sistema internacional de unidades que indica un factor equivalente a un milmillonésimo de un metro, prácticamente la misma medida del átomo.

Todo lo que existe se encuentra conformado por átomos que al unirse unos con otros dan paso a moléculas, y la relación de estás a su vez, genera la materia. La clave está en el universo de combinaciones entre los átomos y moléculas para crear cosas. Considerando lo anterior, la nanotecnología tiene como finalidad llegar a disponer de nanorobots que al combinar determinados patrones predispuestos en los átomos puedan crear materia a voluntad. ¡Imagine los alcances!

Rav Berg, en su interesante libro «NANO, Tecnología de la mente sobre la materia» nos cuenta: “Los robots podrían tomar la basura y dividirla en simples átomos. Estos mismos átomos desmontados serían utilizados como materia prima por nanorobots programados para construir nuevos productos como ropa, alimentos o máquinas. Sería como tomar un aeroplano construido con bloques de Lego, desarmarlo y con esos mismos bloques armar una casa”

La cantidad de posibilidades es ilimitada. Alcanzaríamos el cenit del reciclaje y la disminución total de la contaminación. En medicina los nanorobots podrían reconstruir átomo por átomo partes del cuerpo dañadas e inclusive anticiparse al deterioro de las uniones atómicas y moleculares que dan como consecuencia la vejez. Tendríamos fuentes de energía ilimitada, suministros inagotables de alimentos, agua, vivienda y disfrutaríamos quizá la oportunidad de enfocarnos exclusivamente a la exploración espacial y al estudio de los misterios que encierra nuestra creación.

Pero como sociedad, ¿habremos alcanzado la suficiente conciencia evolutiva para ello? No hablamos de ciencia ficción, la realidad nanotecnológica existe, hemos encontrado por fin la tan añorada piedra filosofal que puede convertir literalmente, átomos en oro.

 

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.

 

Autor

Alberto Boardman
Alberto Boardman
Columnista