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Relatos de terror llevados al cine

A propósito de las fechas, esta semana recomendamos: “Los Mejores Relatos de Terror Llevados al Cine”, seleccionados por el excepcional escritor español, Juan José Plans, recopilación publicada originalmente en 2006 y editada en tercera reimpresión por Santillana durante 2018. Plans, experto en el género, nos lleva de la mano de tres autores del siglo XIX y tres del XX, que lograron transmigrar a la imaginación de directores de cine para crear películas legendarias.

Edgar Allan Poe y su cuento “El Gato Negro”, visitó el incipiente cine sonoro de 1934 con la adaptación de Edgar G. Ulmer, logrando contar con las participaciones ni más ni menos que de dos legendarios actores: Boris Karloff y Bela Lugosi, que participarían también (aunque por última vez juntos), en otro de los relatos de esta antología hecho película por Robert Wise en 1945, “Ladrones de Cadáveres” de la pluma de Robert Louis Stevenson.

“Los Pájaros” de Daphne du Maurier, éxito de 1963 de Alfred Hitchcock, fue considerada en 2016 como “cultural, histórica y estéticamente significativa” por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Alexéi Konstantinovich Tolstoi escribió “La familia del Vurdalak”, adaptada para la película “Las Tres Caras del Miedo” (1963) de Mario Brava, en la que coincidentemente aparece de nuevo Boris Karloff como el patriarca Gorcha.

“El Monstruo de Tiempos Remotos” (1953) de Eugéne Lourie, es considerada el antecedente inmediato del famoso “Godzilla”, y procede directamente de la inspiración del maestro Ray Bradbury, cuyo cuento “La Sirena de la Niebla”, critica el abuso de la energía atómica. Finalmente, y no menos famosa “La Mosca” de Kurt Neumann, estrenada en 1958, debe su origen a la historia escrita por George Langelaan, sobre los límites que la ciencia suele traspasar con mucha frecuencia.

Seis relatos redondos para entender el génesis de una producción cinematográfica considerada clásica, y que como bien dice Juan José Plans: Es un género que no tiene ni menos ni más valor que los otros, porque una creación literaria no se juzga por el género sino por su calidad.

 

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.