ALGO QUE VALE LA PENA LEER  

La biología de la creencia

«Lo que condiciona a todo organismo vivo es su entorno físico y energético y no su carga genética», es la apuesta científica de Bruce H. Lipton, biólogo celular norteamericano, de 77 años, ganador del premio al mejor libro de ciencia 2006 y quien desde hace varias décadas ha propuesto una nueva forma de considerar la enfermedad y por ende, sus remedios.

A principios de los años sesenta, Lipton se dio cuenta de que, al tomar tres grupos de células procedentes del mismo origen, pero cambiando en cada placa de observación tanto el medio de crecimiento como el ambiente, mientras en una placa creció músculo y en otra hueso, en la tercera se generaron células liposas. ¿Qué influenció el destino de cada una de las células genéticamente idénticas? Según Lipton, el entorno y la energía.

De esta manera, el ser humano controla el destino de las células dependiendo de cómo su mente lee y percibe el ambiente, transformando las emociones en energía y por consecuencia, la estructura celular. Reconoce sin embargo que existen enfermedades causadas por un gen, pero éstas equivalen a menos del 2% de los malestares que sufre la población mundial. Las enfermedades más comunes como el cáncer, diabetes y problemas del corazón, no se encuentran en este porcentaje.

En resumen, la gran mayoría de los seres humanos deberíamos llevar una vida placentera y saludable gracias a la pureza natural de nuestros genes, siendo el entorno el problema adicional. Lipton reflexiona: “Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La mente es energía. Cuando piensas transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química.»

Así la apuesta del científico nos lleva a considerar que nuestros pensamientos, lo que nos preocupa a nivel laboral, familiar o social, con el tiempo se convierte en un campo energético que a su vez se transforma en una señal capaz de cambiar el organismo.

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.