CÁPSULAS SARAPERAS

La bruja, la amante y los esposos

En esta ocasión te platico de una historia que estuve buscando por mucho tiempo para compartirla, se trata de una historia de la Santa Inquisición, si de esa institución católica que se dedicaba a investigar y en su caso sancionar hasta con la hoguera casos de brujería o herejía.

Esta historia sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo cuando aún no era ciudad y se llamaba Villa de Santiago del Saltillo. Pareciera una novela de amores y desamores, pues en ella participan amantes, esposos, y hasta una bruja.

Jerónima de Sotomayor estaba casada con Manuel de Vozmediano, hombre que tenía una amante de nombre Francisca de la Cerda. Cuando Jerónima se dio cuenta del engaño de su marido, sin dudarlo visitó a Mariana de la Fuente, mujer que tenía fama de bruja. Ella le recomendó moler huesos de un muerto, y bien molidos esparcirlos sobre la ropa de Manuel, su esposo, para que así, por arte de magia, dejará a la amante. Pero fueron más allá, pues el segundo paso era lavarse las partes bajas de su cuerpo y esa agua dársela de beber al marido.

Al poco tiempo, la mujer engañada tuvo una reunión con su tía Catalina y su prima Magdalena, quienes, para avivar los celos. le aseguraron que habían visto a Francisca, la amante de su marido, lavarse las partes bajas cuando entraba en la menstruación, y a ese líquido le agregó algunas uñas tanto de las manos como de los pies, para dárselo de beber a Manuel de Vozmediano.

¿Qué sucedió? Pues si ha escuchado el refrán que reza: “el fuego se combate con más fuego”, en aquella ocasión se aplicó la de “la brujería se ataca con más brujería”, pues ahora la cornuda realizó tres recetas maléficas de brujería: una pócima para ligar al marido, otra más utilizando gusanos y una hierba llamada “puyomate” y la tercera receta requería de espolvorear un polvo en la pretina de los calzones.

Por más que anduve investigando en el Archivo Municipal de Saltillo no he podida descubrir si Manuel se quedó con su esposa o con su amante, tampoco si le dio comezón el uso del calzón, pero lo que le puedo asegurar es que el comisario de la Santa Inquisición en la Villa de Santiago del Saltillo inició una investigación, descubriendo que Mariana, la bruja, desde hace más de 30 años practicaba las artes oscuras.