Apertura Casino de Saltillo al público en general para evitar cierre definitivo

De acuerdo a información de su personal, desde hace mes y medio el Casino de Saltillo abrió sus puertas para que el público en general disfrute de su restaurante-bar y realice eventos sociales en sus instalaciones, para obtener recursos económicos y evitar su cierre definitivo.

Cabe señalar que previo a esto, el Casino sólo permitía el acceso a socios que pagaban una membresía anual de 50 mil pesos, lo que lo distinguió como un espacio exclusivo. Sin embargo, con esta nueva modalidad cualquier ciudadano puede ingresar como comensal o para contratar alguna fecha de celebración.

El restaurante-bar instalado en su explanada, abre de jueves a sábado a partir de las 6:00 de la tarde, ofreciendo gastronomía internacional, cerveza, vinos y cocteles, ambiente familiar y música en vivo los viernes, con reservación a los teléfonos 844 135 8586 y 844 350 0510, contactos en los que también se puede pedir información sobre la renta del lugar para eventos desde 250 invitados.

SE NEGARON A RESCATE DE MUNICIPIO

El 6 febrero del 2019, al conocer la intención de la venta a particulares de este histórico inmueble por no poder competir con la creciente oferta de salones y centros sociales en la ciudad, el alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez Salinas, informó que como un acto de responsabilidad y solidaridad «con Saltillo y con Coahuila», su gobierno presentó ante la Mesa Directiva del Casino de Saltillo una propuesta para adquirirlo a bien de que siguiera siendo patrimonio de los saltillenses y operara como un espacio público para la difusión del arte, la cultura y el turismo.

“En el tema del Casino, a raíz también de información que nos llegó en el sentido de que querían hacer un cambio de sede, platicando con el Gobernador se tomó la decisión de que no queríamos ver ese edificio emblemático, que es uno de los más bellos de Saltillo, que tiene una historia de 130 años, y que representa un símbolo de la comunidad. No queremos que ese edificio tan hermoso acabe siendo una zapatería, o una tienda de conveniencia”, manifestó el alcalde ante medios, durante la fecha mencionada.

A finales del citado mes, el edil aseveró que «una minoría» de los directivos de este espacio mostraban renuencia a aceptar la oferta que se trazó en conjunto con el Gobierno de Coahuila encabezado por el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, cuya suma económica no se dio a conocer. Sin embargo, aseguró que continuarían el diálogo para lograr el objetivo de preservarlo.

Meses después, en junio del 2019, el alcalde de la capital coahuilense anunció que dicha Mesa Directiva rechazó definitivamente esta intención.

“Nosotros estábamos bien puestos, pensábamos que era una oportunidad para que este edificio tan emblemático pasara a ser propiedad de todas y de todos los saltillenses, ya que sería muy desafortunado en el futuro ver ese edificio convertido en una zapatería, en un restaurant o en alguna tienda de conveniencia”, expuso el munícipe.

A decir de su gerencia, la Mesa Directiva no tiene planes a futuro de poner al Casino nuevamente en venta.

SU HISTORIA 

Pese a que no se menciona su ubicación puntual, según información publicada en la Gazeta del Archivo Municipal de Saltillo, el Casino fue inaugurado el 3 de marzo de 1874, teniendo como primera sede una casona ubicada en la calle Hidalgo del Centro Histórico de esta ciudad. Más tarde se mudó a un inmueble situado en la citada vía esquina con Aldama, donde actualmente se encuentra la Funeraria Martínez.

Posteriormente, se construyó el edificio en el que se mantiene, sobre el cruce de las calles Hidalgo y Juárez, siendo concluido en 1900.

Sin embargo, 14 años más tarde fue incendiado por orden del general huertista Joaquín Mass, quien mandó a su lugarteniente a quemar los edificios principales de Saltillo como una venganza del ejército federal hacia la ciudad donde se inició la revolución en contra de José Victoriano Huerta Márquez, presidente de México entre 1913 y 1914.

A raíz de la presencia de revolucionarios, el subordinado sólo alcanzó a prender fuego al Casino por lo que sus elegantes salones con pisos de madera, grandes cortinajes y techos de vigas, quedaron consumidos por el siniestro.

Por lo anterior, los socios de este lugar se trasladaron a la planta alta del Teatro García Carrillo, situado en la  calle Aldama. Luego, lo instalaron en el antiguo Hotel «Plaza», frente a la Plaza de Armas.

Al concluir la reconstrucción del inmueble incendiado, en 1925, el Casino retomó su sede definitiva. (OMAR SOTO / EL HERALDO)