CÁPSULAS SARAPERAS  

El borracho y la revolución

En esta ocasión te platico de una historia casi casi revolucionaria que sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo, en el año de 1929, día 15 de abril para ser precisos.

Ese día el Saltillense de nombre Blas Jacobo había estado bebiendo hasta pasarse de copas, y tal vez con ese valor que toman algunas personas al tomar bebidas espirituosas decidió con gran valentía y fervor patrio ir a casa de Don Ramón Parra, no a pedirle más bebidas embriagantes, sino para exigirle armas para iniciar una nueva revolución.

El señor Parra, para evitarse discusión o problema alguno con el beodo, decidió entregarle de inmediato, sin queja, una vieja carabina. Blas, el borracho, tomó el arma y siguió su camino tambaleante, pero con la seguridad que se subiría al caballo de una nueva revolución.

Pero el fervor revolucionario de Blas duró muy poco, de hecho le duró el mismo tiempo que su borrachera, pues al día siguiente con cruda y todo fue de nuevo a casa de Don Ramón para devolverle la carabina vieja, disculpándose por su comportamiento inadecuado. Además, ofreció entregarse a las autoridades por los desmanes que había ocasionado en la borrachera.

Bueno pues tal vez la carabina que don Ramón le prestó a Blas era como la carabina de Ambrosio, cuya historia es sensacional y bien vale la pena conocer; o tal vez le hizo falta algo más de vino para incorporarse a las filas de la revolución, o a lo mejor llegó muy tomado con todo y carabina a su casa y su esposa lo puso en su lugar.

Esta es la historia de una nueva revolución que estuvo a punto de iniciar aquí en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando Blas el borracho decidió tomar las armas para incorporarse a una revolución que ya había terminado.

Si el vino que tomó Blas le dio tanto valor para ir a la revolución, no le dio tanto como para hacerle frente a su esposa.

 

 

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Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.