DE BUENA FUENTE

Justicia a mineros

El presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó que la tragedia en la mina de Múzquiz, en la que fallecieron siete trabajadores, no quedará impune.

El mandatario dijo que la prioridad inicial fue localizar vivos o muertos a los siete mineros que quedaron atrapados en el interior de la mina, al reventar una represa cercana, y cuyo caudal la inundó.

López  Obrador resaltó el trabajo coordinado entre las autoridades federales, estatales y municipales, para recuperar los cuerpos de los trabajadores del carbón.

Reiteró que ahora la FGR investigará las condiciones en las que la mina trabajaba y que una vez concluida la averiguación, los responsables  serán castigados conforme a la ley.

“Ya no es como antes, donde dos familias y un empresario eran los que mandaban en el estado, nosotros no somos como ellos, vamos a castigar a los culpables”, concluyó.

Gulp!

 

Que feo caso

El delegado federal en Coahuila, Reyes Flores Hurtado, desapareció del escenario político y social de la entidad, esconde la cabeza en un agujero, como avestruz, tras los desastrosos resultados electorales para Morena.

A lo mejor se esconde porque se sintió aludido de las serias declaraciones de López Obrador, que en la mañanera de este viernes aseguró que en Morena  hay quienes solo ven por sus intereses personales y de grupo.

Flores Hurtado sobrevive de muertito, se hace el invisible y finge amnesia ante los pésimos resultados obtenidos durante su magra gestión como representante de la Federación en Coahuila.

Hay quien dice que Reyes sigue en nómina solo por un sentimiento de lastima del inquilino principal de Palacio Nacional.

¿Será?

 

Promesa cumplida

Alguna vez el empresario carbonero Tony Flores advirtió que podía el PRI juntar a los más ricos de Múzquiz en su contra y los derrotaba fácilmente, sin despeinarse y con una mano en la cintura.

El domingo pasado, en la elección a la alcaldía que ganó su hermana Tania Flores, por el Partido Morena, la promesa de Tony se cumplió y con creces.

El candidato Héctor García Falcón y sus mecenas Bano Santos y el Maguso, fueron masacrados electoralmente por la aplanadora de los hermanos Flores, que sin piedad los hundieron en el pantano del descredito popular.

El trio de empresarios está condenado al exilio social y al escarnio ciudadano, pues de virreyes y señores feudales pasaron a limoneros del poder e indigentes políticos.