EN EL TINTERO  

Sofía al rescate

Vaya lío en el que se metió el director del COECYT, Mario Valdés Garza, a quien tuvo que rescatar la secretaria de Cultura, Ana Sofía García Camil, pues, el funcionario, ignorante de como se mueve el mundo de los intelectuales, intentó desafiar la decisión de un jurado nacional dejando sin efecto el resultado de una convocatoria emitida por esta dependencia en el estado.

Resulta que entre febrero y mayo de 2021, en conjunto, ambas dependencias hicieron públicas las bases del Concurso de Escultura Insignia del Centro de Cultura Científica del COECYT, con el fin de crear una pieza escultórica que será instalada al exterior de su edificio en Saltillo.

Y aunque los resultados se darían a conocer el primero de junio, justo en esa fecha, se informó que se pospuso la decisión justificándose en el número de trabajos recibidos que fueron 80, pese a que el jurado emitió su veredicto en tiempo y forma, para datos más precisos, el 28 de mayo, el pasado 8 de junio, se publicó en las redes sociales del COECYT que el concurso se declaraba desierto.

Obviamente esto provocó la furia no solo de los participantes sino de los jurados quienes no tardaron en hacer pública su queja. Y cómo no, si estaban en juego un millón de pesos para el ganador de la convocatoria, que además deberá instalar su escultura a más tardar el 18 de agosto en la institución educativa.

El jurado estuvo compuesto por miembros del Sistema Nacional de Creadores de Arte, Mariana Velázquez, Alberto Castro Leñero, Ernesto Walker, y Ander Azpiri en la revisión técnica, quienes realizaron la evaluación y deliberación ad honorem, en cumplimiento del Programa de Interacción Cultural y Social, además de la participación de Avelino Hernández Corichi como representante del COECYT, en cuya deliberación hubo un acuerdo unánime.

Casualmente al día siguiente, el representante del Coecyt cambió de parecer, seguramente porque Mario Valdés decidió que la figura no le convencía y no le gustaba, pues en sus argumentos señala que “los participantes no lograban plasmar la esencia de la institución”, y aprovechándose de sus facultades, decidió declararla desierta sin debatir al menos con el jurado o establecer un argumento válido y sustentado.

Los integrantes del jurado señalaron que dicha postura, “pone en entredicho la forma en que sería utilizado el presupuesto destinado al proyecto, y ejerce un grave maltrato hacia los creadores participantes, el jurado y la comunidad artística en general, pues vulnera su ejercicio profesional”.

Ante la gravedad de los hechos, pues obviamente si no vas a respetar la decisión de un jurado para qué lo invitas y lo conformas, la Secretaría de Cultura tuvo que “salir al quite” para calmar las aguas, por lo que el Coecyt tuvo que rectificar y respetar la decisión del jurado.

Es así que, con sólo un voto en contra, obviamente del Coecyt, se resolvió que Uros Uscebrka era el ganador con su propuesta titulada Galería Cuántica. El participante nació en Belgrado, Serbia en 1971 y se nacionalizó mexicano en 2004. Ingresó a la facultad de artes aplicadas de Belgrado y desde el 1996 es miembro de la asociación de artistas plásticos de Serbia (ULUS).

Algunos artistas locales y nacionales consideraron que el Coecyt Coahuila era una vergüenza nacional por lo irrespetuoso del proceso, y es muy claro que Mario Valdés no sabía con quienes lidiaba, por lo que Sofía García Camil, quien tiene un trayectoria impecable, tuvo que salir al rescate, porque en el ambiente cultural nadie se queda callado, lo cual es una muestra de lo que deberían hacer muchos grupos para defender sus derechos.