A LA BÁSCULA

 

 CAUSALIDADES

 En la política, dicen los que saben de estos menjurjes, no hay casualidades, sino causalidades, y en cualquier orden de la vida se estila decir que si piensas mal, acertarás. Vaya usted a saber que tan certeras sean estas dos sentencias, pero particularmente me llama la atención lo que ocurrió en dos puntos geográficos muy distantes entre sí de nuestro territorio nacional, en las elecciones del pasado domingo.

El primero, diríamos qué casualidad que el partido del presidente, Morena y algunos de los personajes ‘icónicos’ de ese movimiento, perdieran en un territorio considerado como su principal bastión en todo el país.

Ciertamente en el tema de las gubernaturas que estuvieron en disputa, Morena presenta ‘cifras alegres’ en la consecución de resultados, el lado opuesto de lo que enfrenta el PRI que por sí mismo no logró ganar una sola, y cada vez ve reducido sensiblemente la población que gobierna, en el territorio de los estados.

Sin embargo, donde a Morena le fue muy mal, fue en la Ciudad de México, donde ganaron solamente siete de las 16 alcaldías, y entre las perdidas está la Cuauhtémoc, por la que contendió Dolores Padierna -la esposa del ‘Señor de las ligas’, René Bejarano-, y donde de haber ganado, habría existido un gobierno ‘mancomunado’. Otros personajes icónicos del movimiento, Pablo Gómez y Alfonso Ramírez Cuéllar, y hasta el actor Sergio Mayer fueron bateados en las urnas.

¿No tendrá esto más que ver con los proyectos del movimiento ya de cara a las elecciones del 2024? ¿No tendrá esto que ver en el manejo de las cartas que se barajan desde Palacio Nacional encaminadas ya a la sucesión presidencial? Porque, las dos principales cartas que hasta antes de la elección se presentaban como viables en el partido del presidente, eran el canciller Marcelo Ebrard, y la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum.

¿No será este el primer paso que se realiza para ir despejando el camino de personajes que al cabo pudieran ser ‘incómodos’ para el movimiento? ¿No querrá alguna mano que mece la cuna deshacerse de Pablo Gómez, de Ramírez Cuellar y hasta de Sheinbaum a la que le descarrilan sus aspiraciones presidenciales después de perder electoralmente más de la mitad del territorio de la capital del país?

El otro punto geográfico donde se dieron ‘casualidades’ también con un tufo de mano negra fue en la Comarca Lagunera de Durango. En la entidad, la alianza opositora, perdió únicamente los distritos con cabecera en La Laguna, excepto el local encabezado por Susy Torrecillas, esposa del actual alcalde lerdense Homero Martínez Cabrera. De ahí en más, se perdieron los distritos federales con cabecera en Guadalupe Victoria pero con influencia hasta el municipio de Lerdo, el de Gómez Palacio; y los tres locales con cabecera en Gómez Palacio.

Se habla de una mano negra de los ex gobernadores Jorge Herrera Caldera e Ismael Hernández Deras, y con estos resultados terminar por sepultar la vieja inquietud de tener un Gobernador lagunero, tentación que creció con la llegada de Miguel Riquelme en Coahuila, y el crecimiento que éste y la entidad han venido teniendo. Esto es un golpe seco a la clase política de la Comarca Lagunera que, por lo demás, al menos desde la pasada elección de alcaldes, terminó totalmente partida, y sin posibilidades –ni voluntad- de reestablecerla.

Qué casualidad, dirían algunos, que todos los distritos con cabecera en Durango capital, fueron ganados por los candidatos propuestos por la alianza opositora, entre ellos Gabriela Hernández López, hija del ex mandatario Ismael Hernández Deras, quien por cierto también de pura casualidad va en los primeros lugares de las listas de plurinominales para una diputación federal.

Haiga sido como haiga sido, diría el clásico, se protegieron las candidaturas y los distritos locales con cabecera en la capital del estado, como para demostrar que la fuerza tanto de PRI como de PAN, está en la zona del municipio de Durango, y pinta a La Laguna como una ‘zona de perdedores’.

Eso es en medio de los entretelones del mundillo político, porque en la visión del ciudadano simple es que ni juntos, ni PRI, PAN, PRD y aún con el empuje del gobierno estatal, fueron capaces de lograr al menos un triunfo en La Laguna, excepción hecha, como ya mencioné, de Susy Torrecillas, esposa del actual alcalde lerdense.

El panorama en La Laguna duranguense luce tétrico a un año de que se renueven alcaldías de los 39 municipios y la gubernatura. Pero no menosprecien a la gente lagunera, gracias a la cual los dos más recientes personajes que llegaron a la gubernatura lo hicieron gracias al voto lagunero. Una mala jugada, les puede revertir el daño. Que conste.

 

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@JulianParraIba