EN EL TINTERO

Todo queda en familia

Las resoluciones de los tribunales electorales tanto estatales como federales, echaron abajo las aspiraciones de varios políticos que ante la impotencia de no revertir estas decisiones mostraron el cobre y evidenciaron el interés personal y familiar que significa para ellos la candidatura a un cargo de elección popular.

Aunque los ciudadanos esperamos que la intención de políticos y partidos sea la vocación de servicio y beneficiar a la sociedad, lo cierto es que muchos tienen solamente interés personal, y esto quedó claro con algunos aspirantes de Morena y de la UDC no sólo de Coahuila, sino de otros estados de la República.

El caso de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, con la postulación de su hija Evelyn Salgado Pineda para sustituirlo en la candidatura a la gubernatura es, sin duda, una burla a los electores, pues claramente se observa que, tras la pérdida del registro, se rehúsan a dar oportunidad a la militancia y otros personajes que impulsen sus propuestas para que en caso de llegar al poder éste quede en familia.

Sin irnos más lejos, aunque en Torreón eran varios los aspirantes y políticos de trayectoria, hombres y mujeres, interesados en representar a Morena a la alcaldía de este municipio, la encuesta benefició a Luis Fernando Salazar Fernández, lo cual respetaron sus adversarios.

No obstante, al perder la posibilidad de la candidatura de buenas a primeras se decidió que lo sustituyera su padre el señor Luis Fernando Salazar Wolfoolk. La pregunta es ¿por qué? Si en todo caso quien ganó la encuesta fue el ex niño azul no su padre. ¿No habría sido más lógico que le dieran oportunidad al siguiente en la lista?

Para variar en Acuña, lo mismo. La caída de la coalición “Juntos Haremos Historia”, integrada por UDC-PT-Morena no fue aceptada por los partidos y cometieron los mismos errores.

El udecista, Evaristo Lenin Pérez, en busca por la reelección de una diputación federal, no dejó en tiempo el PAN, el primer partido por el cual logró el triunfo y su deslealtad lo llevó a perder la candidatura que pretendía encabezar por Morena. Pero adivinen qué ocurrió, postuló a su hijo Lenin Pérez Talamás en su lugar.

El mismo camino tomó el udecista Emilio de Hoyos Montemayor, a quien ahora se le cayó la candidatura a la alcaldía de Acuña, y decidió registrar a su padre el doctor Emilio de Hoyos.

Sin mayor empacho estos políticos realizaron estas acciones que si bien lo permite la ley, no son éticas y nos muestran a quienes son en realidad, defendiendo intereses personales y de familia.

Ahora resulta que los udecistas enojados anunciaron el inicio de una huelga de hambre al sentirse agraviados en sus derechos político-electorales. Sin bien es válida su acción yo les preguntaría ¿están dispuestos a encabezar otra huelga de hambre por los miles de feminicidios que se han incrementado en el país, por las personas desaparecidas en Coahuila, por los niños abusados, por las mujeres violentadas? ¿Sí? ¿No? ¿Y porque hasta ahora no lo han hecho?

También hay que decir que aun y cuando los partidos políticos quieran engañar a los electores, el 6 de junio se pone a prueba la conciencia de la sociedad, pues está en sus manos decidir si llevan o no al poder a este tipo de personajes.

Esperemos que la sociedad reflexione bien y razone su voto y las voces de organismos feministas y de todos aquellos que han padecido malos gobiernos vayan a las urnas y se imponga la voluntad ciudadana con un voto a conciencia.