CÁPSULAS SARAPERAS

 

Cap. Alberto Salinas Duque

En esta ocasión te platico de un Saltillense por adopción, quien asegura que cuando tenían planeado sus padres que naciera en Coahuila, la cigüeña encontró aires de frente y tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en Monterrey, el 14 de octubre de 1929, me refiero al Capitán Piloto Aviador de la Fuerza Aérea Mexicana Alberto Salinas Duque.

Fue hijo de Alberto Salinas Carranza, quien fuera designado por el mismisimo don Venustiano Carranza como el primer jefe del arma de aviación militar.

La infancia del Capitán Alberto transcurrió en la Ciudad de México, donde su papá trabajo con el Presidente Lázaro Cárdenas. Al llegar el momento de decidir sobre sus estudios, no dudo ni un instante, decidiendo incorporarse a la escuela militar de aviación. Durante sus estudios como piloto militar, el trato para con él era más duro, pues los cadetes más antiguos lo agarraban literalmente de carrilla por ser hijo de general y del fundador de dicha institución, diciendole en un tono burlon: “Usted es hijito de general verdad” a lo que respondia: “Si lo soy”.

Al concluir sus estudios, le fueron entregadas las alas de piloto aviador militar por el mismisímo General de División Piloto Aviador Antonio Cárdenas Rodríguez, quien habia participado en la Segunda Guerra Mundial al mando del Escuadrón 201 del ejercito mexicano.

Fue piloto de cinco gobernadores coahuilenses, iniciando con el Ing. Eulalio Gutiérrez, Oscar Flores Tapia, don Panchito Madero, José de las Fuentes Rodríguez y Eliseo Mendoza.

Anecdotas tiene muchas, como aquella ocasión en la cual realizando un vuelo desde Tijuana a Culiácan, siendo el pasajero el responsable del Gobierno Federal contra el narcotrafico, le avisaron por medio de la torre de control que en el aeroplano se encontraba una bomba, teniendo que regresar de manera inmediata a Tijuana, resultando el anuncio una falsa alarma.

Casado con el amor de su vida, Irma Franco Torrijos en el año de 1952, papá de una mujer y dos hombres, abuelo de 4 y bisabuelo de cinco, asegura su hija Irma que, como padre, era muy consetidor con ella a diferencia de sus hermanos Alberto y Alejandro, con quienes era más estricto.

Con más de 15 mil horas de vuelo, teniendo su vuelo más largo desde Nueva York hasta Torreón, su primer vuelo lo realizó en un aeroplano PT-19 de dos cabinas descubiertas, el último en un sabre 65.

Hombre culto, hombre de una memoria envidiable, hombre de historia, hombre con gran capacidad de narrativa, hombre de familia y un ciudadano ejemplar que se preocupa y ocupa por nuestra comunidad, definitivamente el Capitán Piloto Aviador Alberto Salinas Duque es un Saltillense como muchos que tenemos y que vale la pena presumir.

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Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.