Muere Marquitos Saucedo, célebre personaje del Ateneo Fuente

Marco Antonio Saucedo Gatica, mejor conocido como ‘Marquitos’, quien trabajó por 40 años en la Escuela de Bachilleres ‘Ateneo Fuente’, murió este jueves.

Marquitos se volvió un célebre personaje de la institución educativa, en la que laboró de 1974 a 2014, tiempo en el que vio pasar más de 30 generaciones de ateneístas. El Ateneo Fuente le rindió incluso un homenaje de despedida en el que estuvo presente el entonces gobernador del Estado, Rubén Moreira, y varios destacados exalumnos.

Exalumnos, directivos y compañeros de trabajo reconocían a Marquitos por su ‘forma diligente y eficaz al llevar a cabo todas las tareas encomendadas y por su gran calidad como ser humano’.

 

AMIGO DE MÁS DE 15 MIL EXATENEÍSTAS

Marquitos llegó al Ateneo en 1974 para sustituir a su padre, don Carlos Saucedo, quien había laborado allí por 48 años. Pronto, y sin dificultades, Marco Antonio fue ganándose el cariño de sus compañeros de trabajo y sobre todo de los alumnos.

Estuvo al frente de la Biblioteca, luego del Departamento Académico y finalmente del Archivo, y en todos estos puestos fue reconocido por su excelente labor.

En entrevista con EL HERALDO, en 2017, Marquito Saucedo contó que además de las actividades de los departamentos en los que estaba, fungió, en miles de ocasiones, como mediador entre maestros y alumnos con dificultades, es decir, los estudiantes llegaban a donde él estaba y le contaban sus penas académicas, luego Marquito abordaba al profesor y le pedía apoyo para el joven, para que no tuviera que reprobar. Con orgullo dice que en todas las ocasiones logró conseguir una segunda oportunidad para los estudiantes.

Pero a Marquitos los adolescentes no solamente lo buscaban para hablar de sus problemas académicos, sino también era común ver a los ateneístas llegar hasta el mostrador de madera color café oscuro del Archivo o en Biblioteca y de poco en poco ir contándole sus penas amorosas.

“Que sí los había dejado la novia, que si los había dejado el novio. Me pedían consejos para conquistar a alguna muchacha o muchacho”, relató el célebre personaje.

Y para nadie tenía Marquitos una negativa, al contrario, escuchaba con atención lo que los jóvenes tenían que decirle y acto seguido les daba algún consejo.

Aseguró que nunca contó nada de lo que los jóvenes le confesaban. Decirle algo a Marquitos era como secreto de confesión.

“Llegaban al otro día y me decían, se acuerda de lo que le conté ayer Marquito, y les contestaba ‘lo escuché con tanta atención y aprecio que me lo guardé en lo más profundo de mi corazón y ya no me acuerdo, pero cuéntemelo de nuevo ándele”, contó Saucedo.

Marco Antonio Saucedo vio pasar a 10 directores y alrededor de 15 mil estudiantes por las aulas del Ateneo Fuente.

El archivo de la institución que resguarda todos los datos y documentos de 150 años, fue organizado por Marquitos, a petición del entonces director Jesús Santos Méndez, él y un equipo designado por el rector Remigio Valdez Gámez pusieron orden en toda esa documentación. De hecho, el sitio lleva por nombre ‘Archivo Don Carlos Saucedo’, en honor a su padre.

El Ateneo para Marco Antonio fue su vida, su pasión y su amor. A lo largo de cuatro décadas vio desfilar a infinidad de alumnos, y muchos todavía lo reconcían en la calle, en misa o en el supermercado, y como si se tratara de un artista famoso le pedían tomarse una ‘selfie’ para el recuerdo.

En una pared de su casa, como si se tratara de un cuadro religioso, tenía una panorámica del Ateneo, y con orgullo aseguraba que solamente hay tres de ese tipo.

“Yo tengo mucho amor al Ateneo”, aseguró en 2017 Marquitos. (JOSÉ TORRES | EL HERALDO)

 

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018 y 2021