CINE SURCOREANO ACTUAL: UN ENCANTO NADA DISCRETO

El recién aparecido filme “La melodía de tu corazón” (Wish You) de Sung Do-jun, pone en vitrina nuevamente la creciente arremetida del cine surcoreano que, tras la multipremiada película “Parásitos”, ha abierto la puerta para una sensibilidad que no siempre es comprendida o equivalente a nuestra cultura, pero que manejan un estilo y desenfado que traen aire fresco a una cartelera casi siempre dominada por títulos industriales estadounidenses hollywoodenses planos y carentes de emoción.

En las últimas dos décadas crece el número de seguidores del cine surgido en Corea del Sur, calificándolo como una de las cinematografías más interesantes y de mayor calidad en el panorama internacional, elogio que se consolidó cuando “Parásitos” obtuvo los principales premios Óscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, demostrando que esa nación posee una inagotable fábrica de relatos apasionantes, que suelen desconcertar a los espectadores acostumbrados a lo habitual y que con un tratamiento narrativo único esquivan todos los argumentos triviales y se alzan como películas llenas de vida, de acción y de una estética particular que ya va siendo reconocida por los cinéfilos.

Si bien el triunfo definitivo lo dio “Parásitos”, muchos insistieron con razón que el cine surcoreano existe desde mucho antes y se ha consolidado como una industria estimulante, llena de películas que atrapan y desconciertan por partes iguales, en una cinematografía que esquiva los lugares comunes y que requiere de un espectador paciente y capaz de seguir argumentos y estilos que van desde lo poético a lo más trepidante.

El estreno en Netflix de “Parásitos” y ahora de “La melodía de tu corazón”, nos permite acercarnos a un cine que tiene muchísimo que ofrecer, razón por la cual es siempre necesario estar atentos para (re)descubrir algunos de estos títulos que, sin un orden específico, son los que abrieron las puertas de una cinematografía que está cautivando cada vez más.

‘Encontré al diablo’ (2010), con dirección de Kim Jee-woon.  En 2010, en el marco del Festival de Sitges, el mundo descubrió este salvaje thriller de venganzas dirigido por Kim Jee-woon que se mantiene como una de las películas clave para sentar las bases de lo que se conoce como cine surcoreano actual, una película alabada por la crítica a pesar de su nada refinada cantidad de secuencias de violencia pocas veces vista en el cine comercial.

‘Crónica de un asesino en serie’ (2003), de Bong Joon-ho. Muchos consideran que éste es el filme más importante del realizador porque este thriller de estética del denominado nuevo cine negro (neo noir) captura la esencia de lo que al realizador siempre le ha interesado: mostrar las diferencias sociales, la violencia creciente en la sociedad y la construcción de personajes, intrigas y tonos que pocos creadores han podido entregar.

‘Hierro 3’ (2004), del realizador Kim Ki-duk, consagró a este creador y su particular estilo poético, mezclando el drama romántico con el cine fantástico, que le significó el León de Plata a la mejor dirección en el Festival de Venecia de 2004, sorprendiendo a todos porque su estética es de una extraña y exquisita sensibilidad, donde no se necesita de palabras para transmitirnos una historia increíble, bella y arrebatadora.

‘El hombre sin pasado’ (2010), de Lee Jeong-beom, es un filme típico de acción, violencia y sangre, pero cuyo mérito es que está filmado “al modo surcoreano”, que mezcla la realidad con la exageración hasta límites impensados, haciendo que el humor vaya a la par con la tensión que generan sus imágenes. Es un espectáculo de sangre y huesos rotos que, de pronto, se confunde con escenas de una extraña poética. Es, por cierto, una película indispensable para los amantes del cine de acción.

‘Tren a Busan’ (2016), de Yeon Sang-ho. La sensación causada por este filme en la edición 2016 del Festival de Sitges, en la que ganó el premio a la mejor dirección y los mejores efectos especiales, no solo reposicionó el cine surcoreano, también demostró la vigencia del subgénero zombi, con recursos legítimo, poniendo en jaque a la industria norteamericana, demostrando que se puede hacer cine comercial, de buena factura, creativo en un subgénero casi agotado y con una capacidad para deslumbrar que se agradece.

‘El extraño’ (2016), de Na Hong-jin. En el mismo Festival de Sitges, fue aplaudida y con razón esta obra notable del cine fantástico surcoreano de finales de década: ‘El extraño’ que ganó el premio a la mejor película   asiática de la edición. Con una atmósfera única, la tercera película de Na Hong-jin se desarrolla en 156 minutos de puro horror que se agradece, renovando un estilo y una manera de concebir este género.

‘La doncella’ (2016) de Park Chan-wook. El maestro Park Chan-wook impuso en el escenario internacional el cine de Corea el Sur con su impresionante ‘La doncella’, un filme fascinante que cautivó a los espectadores en festivales de tanto prestigio como Cannes y Sitges, y cosechó nominaciones y galardones en premios como los BAFTA, los Critics Choice o los Satellite. Es por lejos, una película que ningún cinéfilo de verdad puede desconocer.

‘The Host’ (2006), de Bong Joon-ho. El director trajo a la escena su reconocido talento con un kaijū-eiga, palabra japonesa que quiere decir bestia extraña o bestia gigante, generalmente traducido al inglés como «monstruo». Su filme puso este estilo en el modo coreano con emoción, que sorprendió y cautivó por partes iguales, entregando un filme que hizo delirar a sus fanáticos, sobre todo a quienes siguen a los amantes del cine.

La trilogía de la venganza de Park Chan Wook. Imposible ignorar esta terrible y fascinante indagación acerca de la condición humana que entregó Chan Wook en ‘Oldboy’, ‘Sympathy for Mr. Vengeance’ y Sympathy for Lady Vengeance’. Si bien es cierto es cine solo para un público muy específico, se trata de un trío del mejor cine donde se reflexiona respecto de la violencia, la maldad, la venganza y la muerte al estilo surcoreano.

Conviene destacar que en la plataforma de Netflix hay todo un apartado con las películas más destacadas del cine surcoreano actual, imperdibles para quienes desean aprender de un estilo y de realizadores que hacen sus películas contracorriente de lo que sucede en Hollywood.

Acá el listado de lo que se puede encontrar en Netflix para que su recorrido sea pleno:

  • Vivo
  • Parásitos
  • Tren a Busan
  • Teléfono
  • Isla Larva, la película
  • Olvidado
  • Pandora
  • La melodía de tu corazón
  • Un día difícil
  • Regreso a la base
  • La frecuencia del amor
  • El huésped
  • La Bruja, parte 1
  • Burning
  • The Witness
  • Sueño lúcido
  •  Alta sociedad