EN EL TINTERO

Por la justicia

Si bien estamos inmersos en un grave problema de violencia de género, en donde los casos de feminicidio y agresiones contra mujeres presentan un repunte en Coahuila y en México, es necesario hacer una reflexión sobre el tratamiento de casos con perspectiva de género en los que no necesariamente la víctima sea una mujer, porque dicha perspectiva, significa que la justicia se debe brindar por igual para todos.

Hace algunas semanas se registraron en Saltillo, hechos que derivaron en la muerte de Mario Torres, un comerciante de la colonia Misión Cerritos, quien, tras una discusión con su esposa, Ada Griselda, recibió una puñalada de su pareja que lo hirió de muerte. La Fiscalía determinó que murió de un shock hipovolémico al propinarle un cuchillazo certero en el corazón que lo desangró.

Tras la detención de la presunta responsable, la juez Nubia Aguillón resolvió que el caso encajaba en legítima defensa, utilizando -como se sabe hasta ahora- la evidencia de un video que al criterio de la jurista representaba las pruebas de que la vida de la mujer estaba en riesgo.

Sin embargo, en opinión de otros especialistas, dicho video no acredita que al momento de propinarle la herida su vida estaba en riesgo, pues en apariencia ambos discutían y se agredían físicamente uno al otro, incluso, señalan que el hombre retiró en varias ocasiones el arma blanca a la mujer para evitar una tragedia, es decir, no tenía intenciones de lastimarla en ese grado.

Así mismo, sus hijos Luis Mario y Ariana aseguran qué hay más evidencia en video que demuestra cómo Ada Griselda quema con un cigarro a Mario, y después de acuchillarlo, trata de sembrar evidencia colocando el cuchillo en su mano y alterando la escena.

Cabe mencionar que son los dichos de la familia que ha manifestado inconformidad alegando irregularidades en el caso, mientras fue tanto la presunta responsable no ha dado su versión, y la juez pronunciamiento de qué elementos consideró para emitir dicha resolución.

Es válida la defensa y el grito de justicia que exigen sus hijos con apenas 16,19 y 21 años de edad, por lo que resulta urgente que las autoridades brinden una explicación clara de los elementos que determinaron la resolución final, ya que el extracto de video que se ha filtrado es confuso y poco determinante para la sociedad que mediante redes sociales ha externado la necesidad de justicia por igual.

Es importante acreditar quien tiene la razón, pues de lo contrario quedará en el aire si la justicia se aplicó adecuadamente, y peor aún, se seguirá demeritando la lucha feminista contra la ola de violencia y feminicidios que realmente fueron cometidos por la condición de género de las víctimas.

México no necesita una división de géneros, requiere verdadera impartición de la justicia por igual, porque no por el hecho de ser mujer significa que en todos los casos sean las víctimas, aunque si es importante reconocer que desafortunadamente lo son en la mayoría.

Hay hechos, incluso aquí en Coahuila, en los que se ha acreditado que las mujeres fueron las agresoras como el caso de Monclova, la esposa del notario que lo sepultó en el patio de su casa, o del trailero asesinado por su esposa, su hijo y su cuñado, ambos homicidios previamente planeados.

Es necesario que se le brinde a la familia del occiso una explicación clara de dicha resolución, pues tienen derecho a ello, y se les permita brindar sus testimonios y pruebas en un caso que debe estar alegando a derecho.

No sabemos si en este caso la mujer o el hombre fueron responsables de lo que sucedió, pero si sabemos que la sociedad exigimos justicia para todos, por igual y sin condicionamientos.