CINEMATÓGRAFO

Recordando una joya poco conocida del cine mexicano: “Nómadas”

Hoy quiero contarle de una cinta nacional (aunque filmada en Estados Unidos) que se estrenó en el año 2013. Me refiero a “Nómadas”, que además de ser una de las cintas menos conocidas de un realizador de gran calidad, que amalgama una gran estética y sensibilidad narrativa, es un filme que se debe analizar poco a poco y a continuación le cuento los motivos.

En primer término, la historia, los personajes y las locaciones, amalgaman una muestra de belleza, realidad y sensibilidad. Con esa triada de elementos, el director veracruzano, Ricardo Benet explora el terreno de la búsqueda de identidad de dos personajes tan disímbolos como cercanos, que se ven envueltos en una relación atípica por las cualidades que los envuelven y el entorno en el que interactúan.

Por un lado, se encuentra una neoyorkina de descendencia asiática (interpretada por Lucy Liu), que busca entender la muerte de su padre, investigando los suicidios que tienen lugar en el Metro de la Ciudad de México y viviendo alejada del ritmo y consciente colectivo.

En un momento de su vida, ella se encuentra con su contraparte mexicano (Tenoch Huerta), un inmigrante poblano que busca sobrevivir en un país en el que se habla un idioma diferente al suyo y desde donde tiene que procurar a su familia, ubicada a miles de kilómetros de distancia.

Esta historia viene sumergida en la estética visual que Ricardo Benet, su director, ha dejado como un sello de su trabajo, en sus cortometrajes, cursos y sobre todo en “Noticias Lejanas” (la película mexicana que ha sido proyectada en más Festivales Internacionales de Cine), es la segunda característica que hace de “Nómadas” un filme plagado de calidad.

Si bien es cierto que la narrativa del cineasta veracruzano se toma su tiempo para describir detalles importantes y dejar que el espectador asimile tanta información, es importante cargarse de un poco de paciencia para aquellos cinéfilos que adoran las películas de acción plena.

Una cinta sumamente recomendable, que seguramente le llegará al corazón y al estómago, por su alto contenido emocional, y que puede encontrar en diversas plataformas de video bajo demanda y quizá en algún cineclub, pues es un filme obligado para explorar la migración, desde un punto de vista diferente al que casi siempre nos han contado los noticieros.

El filme atrajo la atención en su estreno, en aquel lejano 2010, entre la comunidad periodística y cinematográfica asistente al Festival Internacional de Cine de Morelia, donde se presentó por primera vez, con una versión aún incompleta.

Sólo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita. Para dudas, comentarios o sugerencias escríbame al correo electrónico trejohector@gmail.com o sígame en mis redes sociales “Cinematografo04” en Facebook y Spotify, así como “Cinematgrafo04” (sin la “ó”) en Twitter.