CÁPSULAS SARAPERAS

Súplica libertad por su amor, una esclava 

En esta ocasión te platico de una verdadera historia de amor que sucedió aquí en esta hermosa ciudad de Saltilo, cuando esta era conocida aún como la Villa de Santiago del Saltillo, en dónde se había avecindado don Joseph María Pérez.

Joseph llegó a la Villa de Santiago del Saltillo en el año de 1779, y un año después  encontró al amor de su vida, María Theresa Linares, una esclava propiedad del señor José Melchor Lobo Guerrero, quien falleció dejando testamento, y en este dictaba como su última voluntad que todas sus propiedades, inlcuidos por supuesto sus esclavos, fueran administrados por sus albaceas.

Desde ese momento, la felicidad de Joseph había quedado en las manos de los albaceas de Melchor, a pesar de que ya habia realizado el compromiso de matrimoniarse con María Theresa.

En el mes de septiembre de 1783, el día cuatro para ser especifico, con el corazón lástimado, casi partido en dos, Joseph María, quien era sirviente desde hacía cuatro años del señor Sotelo, se apersonó ante la autoridad para suplicar por la libertad de su amada. El amor que sentía por María Theresa era real, enorme e incomparable, pues llegó a solicitar no sólo la autorización del matrimonio, sino además dijo que estaba dispuesto a hacerse cargo de ella en un mejor lugar, pues ahí donde era esclava sólo había recibido malos tratos y hasta desprecios.

Y esto sucedió aquí, en lo que hoy es nuestra hermosa ciudad de Saltillo, en aquellos años, donde las mujeres y los hombres sólo por su origen, eran tratados como objetos de cambio. Ellos, quienes tratados de manera inhumana, para poner en regla ante las leyes humanas y de Dios su amor por medio del matrionio, tenían que contar hasta con el permiso de sus dueños.

 

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Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.