La pandemia no lo detuvo, profesor rural de Coahuila da clases ¡por perifoneo!

Hay muchas personas a quienes la pandemia los ha llevado a reinventar su profesión. No hay duda de que una de las actividades que más ha resentido esta época es la educativa, por lo que los profesores han tenido que innovar en las formas de llegar a sus alumnos.

En el ejido Lequeitio, de Francisco I. Madero, Coahuila, se encuentra la escuela secundaria “José Santos Valdés”, a donde acuden alumnos de diferentes comunidades rurales de Coahuila y Durango.

Cuando las escuelas cerraron por el Covid-19, los estudiantes de poblados rurales fueron de los más afectados, pues en algunos casos perdieron todo contacto con sus profesores, pero, en esta escuela, se encuentra un creativo docente que ideó una manera de llegar a todos sus alumnos: el perifoneo.

Se trata del profesor Christian Omar González Luna, originario de San Pedro, Coahuila, quien no conforme con tener que viajar 40 minutos diariamente para impartir clases en Lequeitio, buscó la estrategia correcta para poder seguir guiando a sus alumnos.

Primero empezó a dar clases por medio del Facebook de la escuela. En el cuarto de sus hijos repintó una pared para que simulara un pizarrón blanco, en donde expone con ayuda de un proyector.

Pero luego apareció un problema, no todos los adolescentes tienen internet para poder ver las clases por Facebook o enviar las evidencias por WhatsApp, pero eso no fue barrera para el profe Christian, pues en sus recorridos por algunas comunidades supo que existen personas que dan el servicio de perifoneo desde sus casas, y allí se anuncian los médicos que visitan los ejidos, los comerciantes de frutas y verduras, y otros servicios.

Se puso en contacto con los dueños de las bocinas en cada ejido, fueron cinco comunidades en total: Lequeitio, Colón, Florida, Hidalgo y Virginia.

Los encargados del perifoneo aceptaron hacer labor social por su comunidad, pues no cobraron la renta del sistema. A cuatro de ellos el profesor les mandaba audios por WhatsApp que luego reproducían en la bocina, y a otro más le llamaba por teléfono y le dictaba lo que tenía que decir, de esta forma los alumnos de cada comunidad se enteraban de los trabajos que tenían que realizar.

Así fue durante el ciclo escolar pasado, desde el inicio de la contingencia. De hecho, durante ese tiempo el profesor incluso se dio tiempo de organizar, en compañía de sus compañeros docentes, el festival del Día de las Madres, el del Día del Estudiante y hasta la graduación, todos hechos de manera virtual y transmitidos por Facebook.

Luego vino el inicio del nuevo ciclo escolar, tras la indicación del Gobierno Federal de que las clases se impartirían por medio de televisión, el maestro Christian hizo una colecta de televisiones, para entregarlas a los alumnos que no tenían.

Pero el proyecto de clases por perifoneo continuó, e incluso evolucionó, pues en este ciclo escolar atiende a 10 comunidades rurales. Ahora ya no es por medio del sistema de perifoneo de cada localidad, sino que el profesor acondicionó su vehículo particular con las bocinas de la escuela para que se convirtiera en un sistema de perifoneo móvil.

“Me voy en mi carro con las bocinas de la escuela y me llevo los protocolos del sector salud, llevo muchos cubrebocas, para darle a los alumnos, cabina sanitizadora, caretas, y si reviso trabajos uso guantes”, señala el profesor.

Y es que ahora no solamente dicta las clases por la bocina, sino que recibe grupos de 10 alumnos a los que atiende en una plaza pública. Allí el profesor revisa tareas y responde dudas de los alumnos, como un complemento a lo que los niños aprenden en televisión.

Además, algunos de sus compañeros docentes se unen a los viajes que realiza el profesor Christian, e incluso el prefecto, que visita los ejidos cuando detectan que alguno de los alumnos tiene algún tipo de problema.

“Ellos ven la clase en la tele y luego, los que sí tienen WhatsApp les mando un video explicándoles y dándoles la actividad a realizar, y yo voy al ejido a revisarles, les explico el tema nuevamente y les digo para qué les va a servir en su vida”, dice Christian González.

Son alrededor de 250 alumnos los que el profesor visita a la semana en 10 ejidos cercanos a su escuela, algunos de ellos pertenecientes a Durango.

DE ALBAÑIL Y OPERARIO A PROFESOR EJEMPLAR

Pero la iniciativa del profesor Christian González no es solamente por la contingencia, en realidad nació años atrás, desde que él se encontraba trabajando en Acuña. Cada 15 días, cuando no viajaba a San Pedro, citaba a niños los fines de semana que quisieran reforzar su ortografía y las operaciones básicas de matemáticas, todo esto sin cobrar ni un solo peso extra.

Luego, cuando llegó a Lequeitio continúo con el proyecto, al que denominó ‘Juntos lo haremos’, con jornadas sabatinas, de 9 a 11 de la mañana, donde los adolescentes acuden a reforzar su educación y a mejorar el espacio educativo, pues realizan actividades de limpieza en su escuela.

“Me di cuenta que existen muchos alumnos que llegan de primaria a secundaria con bajo nivel. Trabajo con los alumnos en español y matemáticas”, indica el profesor.

Christian González dice que llegó tarde a la docencia, pero eso no le ha quitado su iniciativa para que sus alumnos salgan adelante.

“Yo llegué tarde a la docencia, yo trabajaba en constructoras y maquiladoras, era albañil, pero mi novia -que ahora es mi esposa- es maestra, y yo una vez me enfermé por tanto estrés en la maquila, y me animó a meterme de maestro, a estudiar la carrera. Hay muchos niños que nos necesitan, yo que viví en el rango maquilero lo sé, ellos son el futuro de México y es bien bonito cuando dejas a ese niño bien educado, con un buen aprendizaje y te da las gracias, eso es lo que vale la pena”, dice.

“Yo tengo pocos años, pero en poco tiempo hemos hecho muchas cosas, me llena de orgullo decir que soy maestro y soy de Coahuila… el mejor pago que puedo tener es la gratificación o ver a alguna de estas personas que se va superando”, finaliza. (JOSÉ TORRES)

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018, 2021 y 2023.