EL DEBATE AMERICANO

El acuerdo establecido con mi esposa dicta que yo tendré facultades absolutas para tomar las decisiones importantes mientras que ella puede encargarse de todas las demás. Gracias a esta distribución de responsabilidades se han evitado muchos conflictos, y todo gracias a ese buen acuerdo. Así dispuesta mi responsabilidad de tomar decisiones sobre los asuntos importantes; a mí me toca decidir sobre lo que deben hacer los líderes mundiales para mantener sus países, las decisiones económicas mundiales y si deben o no abrirse los mercados chinos, todas las otras decisiones ya no.

Tomando mi responsabilidad y haciendo uso de esas facultades seguí el primer debate, formal, que corona una serie de altercados previos entre los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos de América, el republicano y presidente actual Donald Trump y el demócrata y vicepresidente de Obama Joe Biden. Aunque Trump es conocido como hábil negociador se mostró iracundo y desencajado durante el ejercicio. Los ataques de Biden se fueron a salud y la escasa defensa de Trump consistió en señalar culpables, ya sea al obamacare, o incluso a los 133 millones de americanos con enfermedades preexistentes. Culpó a China de no detener el COVID19 y reconoció que Nueva York es una ciudad fantasma.

En lo económico, Trump llamó a la plaga china la causa de la parálisis económica, mientras Biden sentenció: “Trump será el primer presidente que saldrá de Estados Unidos con menos empleos creados que cuando llegó”. Para cerrar el debate Trump afirmó que habrá un fraude para las elecciones de noviembre mediante el voto por correo. “Esto va a ser un fraude como nunca se ha visto”.

Aunque todas las encuestas coinciden en un importante porcentaje de indecisos, encuestadoras como CNN dan el triunfo del debate a Biden (6 de cada 10), mientras que las cadenas hispanas lo dan a Trump. Los principales titulares marcan un debate de insultos e interrupciones.

Así quedan los ánimos ante el próximo debate el 7 de octubre en el que se tocará el tema internacional, seguramente comenzará la puja por el voto latino, mismo que Trump ha construido con su empatía con López Obrador, quien aparece incluso en algún spot publicitario. Si Trump pierde la relección, el populismo enfrentará un fuerte mensaje y sabremos que el COVID19 enfermó también a la ideología.

En otros temas, aún más tristes, falleció Joaquín Salvador Lavado Tejón, “Quino” el genial dibujante y filósofo argentino creador de Mafalda, una niña que durante más de 50 años ha disfrutado el mundo y criticado lo malo que en él hay.

Ella dijo: “No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.”, que aplicación tiene en los tiempos actuales: “¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?”, ahí reside el genio, en encontrar las cosas que no acaban con el tiempo. Escribió el genial Quino: “¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?“, Mafalda nos enseñó a darnos cuenta que: “Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre.”

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes.