PAPELERÍA EN TRÁMITE

Hace días fuimos convocados los medios de comunicación por un grupo de madres de familia afuera de las instalaciones del “Hospital del Niño en Saltillo”. Una mujer llamada Luz María Gaytán, quien hace dos años perdió a su hija a causa del cáncer, denunció que el Hospital del Niño está pasando por problemas de desabasto de insumos, que está obligando a que trasladen a los pacientes a otros lugares, a pesar de que este nosocomio cuenta con los especialistas necesarios.

Dijo que entre los argumentos con los que se han encontrado los familiares de niños con cáncer, es que el desaparecido Seguro Popular los dejó a la deriva, pues la Secretaría de Salud Federal no cuenta con recursos suficientes para el medicamento y las quimioterapias de los menores.

Pero al gobierno del Joker de Macuspana y al INSABI les valió un kilo de verdura, la situación de estos pequeños que han sido Olvidados. Como aún no vota, no son prioridad para este gobierno. Según datos, un total de mil 602 menores de edad con cáncer, han muerto desde diciembre pasado a la fecha, así lo dio a conocer la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer.

Pero hace días el INSABI recibió unos 500 millones de pesos en forma de cachitos por parte de la Fiscalía General de la República, a través del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado. Si esos 500 millones se hubieran recibido en especie, Luz María Gaytán y las madres de los niños con cáncer que son atendidos en Saltillo y tienen que ser enviados a otros lados estarían tranquilos.

Mire este ejemplo, a Tabasco, la ciudad natal del Joker, la Secretaría de Salud hizo entrega de 15 mil 765 boletos para la rifa del avión presidencial; los cuales alcanzan un valor de 7 millones 882 mil 500 pesos: cada cachito sale en 500. Las cifras de la Secretaría de Salud informan que cada 90 minutos que se diagnostica un caso nuevo en el país, mientras que cada 4 horas un menor de edad con la enfermedad muere.

Entonces podríamos decir que el INSABI compró los boletos con presupuesto de salud, para “aumentar el presupuesto de salud”. La rifa del avión presidencial, sin avión, con los boletos comprados por las instituciones de gobierno, con recursos públicos, dejen les digo desde hoy: es el fraude más escandaloso de esta Cuarta transformación, que poco a poco se transforma en una aberración.