Alertan sobre el riesgo de recurrir a “productos milagro”

Monclova. La Jurisdicción 4 de la Secretaría de Salud exhortó a evitar el consumo de productos “milagrosos” que han surgido con la pandemia del coronavirus.

Ni siquiera científicamente hay un medicamento o fuente específica de donde procede el virus y la forma en que puede combatirse, por ello, es ilógico que en el mercado les prometan la cura, destacó Faustino Aguilar Arocha, jefe de la Jurisdicción 4 de la Secretaría de Salud

A través de redes sociales, en tiendas naturistas, hierberías y hasta clínicas homeopáticas ofrecen productos para combatir el virus covid-19, como aceites, hipoclorito de sodio y hasta secreciones de una persona que tuvo el virus, como medicamento homeopático.

“El mensaje es que la gente no caiga en los productos milagrosos pues no hay tales, es un engaño cuando les dicen que tal medicamento natural les va a prevenir de la enfermedad”, destacó.

Lo recomendable es atenderse médicamente al momento de sentir algún síntoma relacionado al covid-19, externó, pues automedicarse o consumir productos sin un aval médico pueden ser tóxicos al organismo.

Dijo que los Centros de Salud de la jurisdicción sanitaria están abiertos a consultas generales lo mismo que el hospital “Amparo Pape de Benavides” y, en caso de problemas respiratorios, pueden acercarse a los triage en los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social e ISSSTE.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) ha emitido diversas alertas sobre productos “milagro” y retirado del mercado algunos, como las “tarjetas de dióxido de cloro” que liberan continuamente dióxido de cloro inofensivo para eliminar los gases contaminados en el aire, y el consumo de hipoclorito de sodio que es perjudicial al organismo, comentó.

Otras esperanzas que el mercado brinda a la gente para protegerse del coronavirus, e igualmente carentes de sustento, agregó, son rituales con velas preparadas “contra el covid-19”, aceites, y hasta los suplementos alimenticios en polvo o pastillas, nanomoléculas de zinc o cítricos, tés y otros tratamientos a base de nanotecnología. (CRISELDA FARÍAS | INFONOR)