A LA BÁSCULA

 

México despertó 

Durante muchos años, la sociedad mexicana acumuló resentimientos por sucesivos malos gobiernos en los que era un lugar común la frase ‘a ver gánale al PRI’, porque eran los tiempos en los que a quien pusiera de candidato era sinónimo de triunfo, porque era cuando todo estaba bien controlado por el ‘partidazo’, los campesinos, los obreros, el sector popular. No había mucho margen de maniobra para donde hacerse.

Y aunque en la década de los 80 en México –y todo el mundo- se gestaron movimientos sociales importantes, como el nuestro estudiantil del 68, no fue suficiente para generar los cambios que ya se pretendía en nuestro país, aunque aquellos hechos fueron quizá la semilla, que tardó mucho en germinar.

Entonces la presidencia estaba ocupada por Gustavo Díaz Ordaz, y parece que los sucesivos gobiernos se fueron degradando: Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y quizá en el sexenio de éste último fue el punto de quiebre con el establecimiento de la política neoliberal, las reformas que acabaron de darle la puntilla al campo mexicano y a los ejidatarios, el surgimiento del movimiento zapatista, los crímenes políticos del entonces candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio, y del secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu.

Como consecuencia del magnicidio, hubo que echar mano de un candidato emergente que, si bien logró ganar la elección, recibió una economía sujeta con alfileres, un espejismo con el cual nos vendieron la idea que entraríamos al primer mundo, pero fue tanta la presión ejercida para mantener esa imagen con la cual Carlos Salinas de Gortari busca proyectarse a la presidencia de la OCDE, que en su primer mes como presidente, a Zedillo le explotó la bomba con el llamado ‘error de diciembre’. Los mandatarios traían ya un gran desgaste, que el surgimiento de la figura de Vicente Fox fue abrigada por millones de mexicanos como la esperanza de lograr un cambio verdadero en el país.

El guanajuatense fue un extraordinario candidato, aunque un pésimo gobernante, pero la gente había acumulado tanto hartazgo contra el PRI, que pese a la decepción del foxismo, ‘haiga sido como haiga sido’, el PAN retuvo en la elección más apretada de la historia, la Presidencia de la República seis años después, pero dos pésimas administraciones panistas fueron suficientes para que la gente les retirara la confianza…y volvieron a voltear al PRI, solo para vivir, otra vez, una gran decepción.

Una vez más surgió una figura que personalizaba la esperanza de un cambio, y la gente se volcó a las urnas para hacer ganar por primera vez a un candidato no propuesto por el PRI ni por el PAN, partidos que habían alimentado el hartazgo de los ciudadanos, que buscaban el tan ansiado cambio.

Así, Andrés Manuel López Obrador se convirtió en Presidente con un número de votos y porcentaje de confianza como no lo había logrado ningún candidato presidencial. México, se dijo, por fin despertó, aunque lo mismo se dijo en el 2000 cuando Fox logró sacar al PRI ‘de los pinoles’.

Al ser PRI y PAN los únicos partidos que habían gobernado este país, son los que pueden ser evaluados y cuestionados, aunque con su llegada al poder, Morena se suma también ya a ese selecto grupo, de partidos que han gobernado en México, y a los que no solo se les puede, se le debe evaluar y medir con resultados concretos al igual que a sus antecesores, y juzgarlos como haya que juzgarlos.

Se han cumplido dos años de la llegada de Morena a la Presidencia, ya el primer tercio del gobierno de López Obrador. Si el de Enrique Peña Nieto ha sido juzgado como el gobierno en el que se alcanzaron los más altos índices de corrupción y de impunidad; si el de Calderón tiene el sello de haber desatado la violencia en el país, con estos dos primeros años de la actual administración ¿cuál es el sello que le está imprimiendo? ¿qué tanto y en qué ha mejorado, se ha estancado o ha retrocedido México?

México despertó en el 2000, pero se volvió a quedar dormido; en 2018 volvió a despertar. Ojalá que no nos dejemos llevar por el canto de las sirenas. Que nos mantengamos despiertos, con los ojos abiertos, hasta que en México se alcance el verdadero cambio con el que muchos mexicanos hemos venido soñando por muchísimos años.

 

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@JulianParraIba