Generar políticas públicas postCOVID para garantizar derechos de mujeres

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Foto: María Esparza Quintana (Cimacnoticias)

 

Ciudad de México-. Para evitar retrocesos en la autonomía física, económica y en la toma de decisiones de las mujeres durante esta pandemia, es necesario generar políticas públicas para garantizar los derechos de las mujeres a la igualdad, reforzar los servicios integrales contra la violencia de género, garantizar la participación de las mujeres en sectores estratégicos de recuperación económica, e invertir en la economía del cuidado, publicó Cimacnoticias.  

Así lo señaló la senadora Malú Micher Camarena durante el seminario web “Construcción de una agenda de Género Post-COVID19”, que organizó Precisa Medición Estratégica este 25 y 26 de junio.

De acuerdo con la legisladora feminista, es un hecho que la violencia contra las mujeres, especialmente la que ocurre en el ámbito familiar, aumentó durante el confinamiento, toda vez que las mujeres y las niñas que vivían violencia antes fueron orilladas a convivir 24 horas al día con sus agresores, vieron impedida su movilidad y sus redes de apoyo familiares y de amistades estuvieron lejos. En concreto, señaló Micher Camarena, se observó un aumento en la violencia familiar, la violencia digital y la violencia sexual contra niñas y adolescentes.

Tan sólo en la ciudad de México, señaló, durante mayo hubo mil 550 casos de violencia familiar y cinco casos de feminicidio registrados; de marzo a mayo, las llamadas LUNAS brindaron mil 460 atenciones a mujeres víctimas de violencia, y las Abogadas de las Mujeres, 6 mil 297.

Sin embargo, desde antes de esta pandemia el movimiento feminista ya había estudiado, analizado y explicado las condiciones de vulnerabilidad que viven las mujeres en México, por lo que la solución era generar políticas orientadas eliminar esas condiciones, observó la experta en los derechos de las mujeres.

Esta, dijo, seguirá siendo la respuesta durante la etapa del “Post-COVID-19”, toda vez que se ha documentado que la contingencia sanitaria trajo mayor desempleo, pobreza y crisis de cuidado para las mujeres; asimismo, los gobiernos deberán enfrentar en esta etapa los impactos que haya dejado la violencia que se suscitó contra las mujeres y niñas, entre ellos deserción escolar y embarazos infantiles.

De acuerdo con la senadora, estas situaciones de vulnerabilidad que deben erradicarse son más profundas en el caso de las mujeres que viven pobreza, ya que enfrentaron el confinamiento con viviendas y trabajos precarios, sin servicios públicos, hacinamiento y mayores tareas de cuidado de la salud y de enseñanza de niñas, niños y personas adultas mayores. A esto se suma la falta de regulación sobre el teletrabajo, lo que se ha traducido en el agotamiento y la explotación de las mujeres.

“No podemos plantear una vuelta a la normalidad porque para las mujeres volver a la normalidad es volver a un mundo de desigualdad, de opresión, de discriminación y de pobreza. Discúlpenme pero nosotras no queremos esa normalidad. Si algo hemos aprendido de esta pandemia es que no queremos, ni podemos, ni debemos volver a esa normalidad para millones de mujeres en este país. Debemos establecer pactos políticos, jurídicos, económicos y sociales para que esto sea realidad”, dijo la senadora.

Frente a este nuevo panorama, la legisladora recomendó que para evitar retrocesos en la autonomía física, económica y en la toma de decisiones de las mujeres durante esta pandemia se generan políticas públicas para garantizar los derechos de las mujeres a la igualdad, reforzar los servicios integrales contra la violencia de género, garantizar la participación de las mujeres en sectores estratégicos de recuperación económica con financiamientos y capacitación, e invertir en la economía del cuidado.

Agregó que esta crisis sanitaria y social hizo patente la urgencia de fortalecer y mejorar las líneas de atención a víctimas de violencia, los centros de orientación y atención psicológica, psicosocial y jurídica, así como servicios esenciales; asimismo, se requiere formar al personal docente para que puedan identificar a las niñas que son víctimas de esta violencia.

“La participación igualitaria de mujeres y hombres en las decisiones en la era post-COVID es crucial para encontrar soluciones (…) La educación debe ser transformadora para que los niños y hombres se formen como seres responsables, corresponsables, de tal manera que puedan asumir un compromiso social con ellos mismos y con las mujeres que conviven”, expresó la senadora. (CIMACNOTICIAS)