DE BUENA FUENTE

Historia sin fin…

 El asunto de la declaración de suspensión de pagos en Altos Hornos de México tiene aún mucha tela para cortar.

Alonso Ancira Elizondo, dueño actual de la acería tiene varios ases bajo la manga y los va a usar, según convenga a sus intereses.

Por lo pronto, el contador público neolonés, Raúl Contreras, fue designado visitador del concurso mercantil de Minera del Norte y Corporativo Industrial Coahuila.

El contador independiente más o menos durante un mes en lo que concluye el proceso al que al que se acogieron las dos filiales de AHMSA.

La historia continua…

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Poderoso caballero…

 El senador Armando Guadiana Tijerina, comienza a torcer el rabo, y ahora pretende hacerse pasar como acreedor de Altos Hornos de México.

Santana Guadiana asegura que la empresa acerera le debe dinero, que según supera los 800 millones de pesos, y eso es verdad, pero lo que calla es que durante muchos años se hizo millonario al amparo de Alonso Ancira Elizondo.

El senador por Morena, pretende hacerse la víctima, y traiciona sin remordimientos a su socio y ex amigo, con tal de salvar su carrera política.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, no es nuevo en estas lides y sabe que quien traiciona una vez, traiciona mil.

Pobre don Armando, a su edad, con su dinero, y sigue siendo un Judas Iscariote..

En fin, genio y figura

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El náufrago…

 El líder estatal del PAN, Jesús de León, puede parecer pasivo, torpe, y hasta pueril, pero en realidad es más vivo y listo de que usted puede creer.

Quienes lo conocer de cerca, lo describen como un tipo combativo, astuto, y diligente a la hora de tomar decisiones.

Chuy sabe que la caballada en el PAN esta flaca y famélica, y que además tiene en el diputado local Marcelo Torres Cofino, un espía permanente.

Sin contar que el estimado médico fronterense Mario Dávila, aún supura por la herida, tras la derrota propinada por De León, en la contienda por el liderazgo estatal albiazul.

Contra todo pronóstico, Jesús de León sobrevive, y no se arredra.

No lo pierdan de vista…

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Autor

Ulises Salas
Columnista
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