Cibercrimen al alza en Latinoamérica en medio de la crisis por el COVID-19

 

El cibercrimen va en aumento. Los fraudes en línea atrapan a los más incautos y a los más desesperados; el ransomware paraliza a las pocas empresas que pueden seguir operando incluso durante la contingencia sanitaria; el robo de identidad también está a la orden del día aquí en Latinoamérica, a menudo explotando la situación global actual para sus fines.

Esta nueva oleada de cibercrimen no hace distinción alguna entre personas físicas, instituciones financieras o agencias de gobierno. Curiosamente, unos de los pocos que se han salvado de esta terrible amenaza son los casinos en línea de México, gracias a las altísimas medidas de seguridad que han implementado.

Sin embargo, surge una duda: ¿Qué medidas puede implementar un individuo ante esta peligrosa situación? Lo más simple es utilizar solo sitios de internet seguros. ¿Cómo saber cuáles son de confianza? Simple: aquellos con “https” en lugar de solo “http” en su dirección significa que cuentan con un certificado de seguridad Secure Sockets Layer (SSL), la cual es una tecnología que protege información personal, como por ejemplo las contraseñas, las tarjetas de crédito, los nombres de usuario o la dirección con la que se creó una cuenta. Es decir, precisamente la clase de información que el cibercrimen está interesado en robar. Nuestro sitio cuenta con SSL.

De acuerdo con el análisis de InSight Crime, un gran porcentaje de la población latinoamericana cuenta con acceso a internet, pero en general está muy poco preparada para contraatacar al cibercrimen. Esto deja vulnerables a los individuos, a las grandes empresas y hasta a la infraestructura pública a un tipo distinto de amenaza invisible.

Se prevé que México, Brasil, Colombia y Argentina sean los países más atractivos para los atacantes, por tratarse de los países con las economías más grandes. Esto viene ocurriendo desde el 2018, ya que tanto México como Brasil quedaron en séptimo y octavo lugar en el número de ciberataques a nivel global, de acuerdo con la Europol. En 2019, los cibercriminales se lograron infiltrar en Pemex. Este año, en la Secretaría de Economía.

Por último, recalcan que los grupos de crimen organizado ya existentes podrían ver en el cibercrimen una oportunidad para “recuperar ganancias perdidas”, ya que sus economías también se han visto fuertemente afectadas, tanto por el COVID-19 como la cuarentena impuesta en un intento por detener su avance. (InSight Crime) (EL HERALDO DE SALTILLO)