A LA BÁSCULA

Incertidumbre 

Por decreto presidencial, este lunes 1 de junio se pone final a la llamada ‘Jornada Nacional de la Sana Distancia’ y, suponen, es el arranque de lo que le han llamado la ‘nueva normalidad’. En cualquier otra circunstancia, estas serían palabras de aliento para cientos, miles, quizá millones de personas que decidieron adoptar el auto confinamiento atendiendo el llamado de #QuedateEnCasa, desde hace más de dos meses.

Los mensajes, muchos de ellos contradictorios, de parte del Gobierno Federal, resultan tan encontrados y chocan de manera frontal con la realidad, que lejos de transmitir esperanza, lo que generan entre la población del país es incertidumbre.

En la medida que el Presidente dice que vamos bien, que ya se domó la pandemia y que ya se alejó el riesgo de saturación en los hospitales, sigue un galopante crecimiento en el número de contagios y de muertes por el Coronavirus.

Ya antes el propio mandatario nos había presumido que la pandemia estaba domada, y sin embargo de entonces a la fecha, los contagios y las muertes se han casi triplicado, por lo que la teoría de que ya se estaba ‘aplanando la curva’ no es sino una falacia, porque día a día la situación se va tornando más crítica.

El Presidente anunció que a partir del próximo lunes reiniciará sus giras por los estados. Su subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, ha dicho que lo del reinicio de las giras no es una decisión tomada, que está en análisis, y el propio mandatario lo contradice: “Sí voy a salir de gira la próxima semana (…) ya tomé la decisión de salir”.

La secretaria de Gobernación en la reunión virtual que sostuvo con los Gobernadores de los estados para reafirmar el reinicio de las actividades sociales y económicas a partir de este lunes, a manera de imposición les advirtió del cumplimiento obligatorio del semáforo establecido por el Gobierno Federal; pero ante la respuesta negativa de la mayor parte de los mandatarios –incluida la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México-, 24 horas después tuvo que rectificar al decir que el semáforo era nacional, pero su aplicación era regional, dependiendo de las condiciones de cada Estado, de cada municipio, de cada región, con base en la situación que se vive en cada punto del país. Esos bandazos y tan repentinos cambios en la fijación de la posición oficial, igual lejos de generan confianza, provocan incertidumbre.

Hace un par de semanas cuando se anunció este plan para volver a la ‘nueva normalidad’ se registraban 977 casos en un día, y en el informe de este miércoles se informó de tres mil 463 nuevos casos en un día, la cifra más alta desde el inicio de la pandemia, y el número de muertes fue de 463, pero ahora nos salen con que no son las cifras de un solo día, que algunos de ellos corresponden a una, dos y hasta tres semanas atrás, lo que nos habla que muchos de los datos que se están ofreciendo están desfasados, e incluso contrastan con los presentados en cada entidad. Eso también genera incertidumbre…y desconfianza.

Por tener un parámetro, el 22 de marzo había dos muertes registradas, el 26 de marzo eran ocho, el 2 de abril 50, el 5 de abril 94, para el 25 de abril ya había mil 351, para el 12 de mayo 3 mil 920, y para el 27 de mayo 8 mil 597, con 78 mil 023 contagios en todo el país. Estos son datos duros, cifras números que son fríos ¿Esto les parece que sea una fiera domada o que la curva esté aplanada?

Cuando el Presidente en una de las mañaneras dijo que para el 17 de abril ya estaría superada la pandemia, y volteó con López Gatell para preguntarle si era o no era así, éste respondió con una sonrisa nerviosa “más o menos”; luego se dijo que el pico más alto sería entre el 1 y el 8 de mayo, y lo único que tenemos es un crecimiento exponencial de contagios y de muertes, lo que genera no confianza, sino incertidumbre.

Por ello, en decisiones casi personalísimas cada quien podrá asumir la propia a partir de este lunes, pero lo más recomendable es que en la medida de sus posibilidades si se puede mantener el auto confinamiento sería mejor, si las condiciones obligan a salir de casa, a trabajar, a comprar alimentos, medicinas o lo necesario para sobrevivir, habrá que hacerlo con muchísima prudencia, con muchísima responsabilidad, conservando las reglas de salubridad que habremos de conservar por muchísimo tiempo y quizá debamos acostumbrarnos a convivir con ellas en lo futuro: el uso de cubrebocas, del gel antibacterial, de los sanitizadores, de mantener la sana distancia, de no saludarnos ni de mano y mucho menos de abrazo y beso. Por los suyos, por los demás, por todos. Cuidémonos todos.

 

laotraplana@gmail.com

 

@JulianParraIba