Largas filas y falta de medidas anticoronavirus en la CFE

La Comisión Federal de Electricidad decidió cerrar sus oficinas ubicadas en la calle Francisco de Urdiñola y Pedro Agüero, en la Zona Centro de Saltillo, afectando con esto a cientos de saltillenses que este lunes acudieron desde primera hora a pagar su recibo en los cajeros de esta sucursal.

Al interior de la oficina de la CFE existen 7 cajeros separados por una distancia considerable, lo que –bajo un protocolo similar al de los bancos- podría haber acelerado los pagos y mantener las medidas de sana distancia.

Sin embargo, la paraestatal, sin previo aviso, cerró la entrada principal y solamente habilitó tres cajeros ubicados en la parte posterior, en un reducido espacio, que normalmente funcionan fuera de horario de oficina y fines de semana.

Esto generó una larga fila que prácticamente circundaba el edificio de la CFE en Saltillo, y alargó el tiempo de espera de cada usuario.

A los tres cajeros habilitados los usuarios ingresaban sin ninguna medida de seguridad –pese a las medidas dictadas por autoridades de Salud ante la contingencia por coronavirus- pues no había ni siquiera gel antibacterial, a pesar de que tenían que maniobrar los mismos cajeros automáticos. La distancia al interior también es limitada entre un cajero y otro, pues es de menos de un metro.

Además, no había ningún trabajador de la CFE para implementar estas medidas, lo que fue aprovechado por dos sujetos de una asociación civil que también se encontraban al interior del pequeño espacio pidiendo apoyos a los saltillenses.

Una persona que se acercó a la entrada principal fue atendida por un guardia de seguridad, quien le dijo que no abrirían, y que después –al percatarse de la presencia de EL HERALDO- decidió ya no acercarse a la puerta.

“Muy mal, completamente mal, deberían tener gente, que nos hagan entrar de 5 personas, con todos los cajeros jalando… en el pedacito ese (donde habilitaron los cajeros) está peor el espacio pese a la contingencia”, señaló uno de los usuarios que esperaban en la fila. (JOSÉ TORRES)