Niños, entre los ‘silenciosos’ propagadores del coronavirus: estudio

0
25

China.- En gran medida, parece que los niños escapan a las complicaciones potencialmente mortales del COVID-19, pero podrían estar propagando el virus en silencio, descubrieron médicos en China.

El análisis detallado de 36 casos pediátricos en la provincia china de Zhejiang halló que el coronavirus causante de una pandemia tuvo poco efecto en sus vías aéreas superiores, según publicó El Financiero en su sitio web.

Aunque los síntomas más comunes son fiebre, tos y neumonía, aproximadamente la mitad de los menores de edad mostraban una condición leve sin señales evidentes, lo que equivale a una “presentación encubierta”, explicaron investigadores el miércoles en la revista Lancet Infectious Diseases.

Si bien su alcance es reducido, el estudio Lancet de China, donde se originó el virus, es tal vez el análisis más completo hasta el momento de pacientes pediátricos con COVID-19, según los autores.

Los hallazgos sugieren que es difícil e importante encontrar a niños infectados que no muestran signos clínicos de la enfermedad y aislarlos para detener la propagación de la pandemia.

Los menores, de 1 a 16 años, fueron tratados en el hospital durante aproximadamente dos semanas con al menos un medicamento antiviral. Todos los pacientes, incluidos aquellos llamados asintomáticos, tardaron un promedio de diez días en dar negativo para coronavirus.

“La proporción de casos asintomáticos indica la dificultad para identificar pacientes pediátricos sin información epidemiológica clara”, escribieron Haiyan Qiu y sus colegas.

“Este hallazgo sugiere una situación peligrosa si ocurren infecciones adquiridas en la comunidad”.

Se considera que los niños del estudio fueron infectados principalmente por contacto cercano con miembros de la familia o por vivir en un área epidémica.

El material genético del virus se elimina en las heces de los pacientes durante un periodo prolongado, lo que resulta en un “riesgo potencial de transmisión”, comentaron los autores.

Una edad más avanzada es uno de los mayores factores de riesgo para desarrollar una forma grave de coronavirus.

Si bien se informa que algunos niños se han enfermado gravemente, el riesgo de muerte entre los pacientes menores de 16 años es extremadamente bajo, lo que plantea preguntas sobre la anatomía y el sistema inmunitario de los pequeños que les ayuda a evitar los efectos potencialmente letales del coronavirus.

Los pacientes adultos tienen más probabilidades que los casos pediátricos de tener un nivel anormalmente alto en un marcador sanguíneo de inflamación, “lo que sugiere una respuesta inmunológica mucho más leve en los niños y menos daño inmunológico”, puntualizaron los autores.

Una característica sorprendente de COVID-19 es que afecta los pulmones, el corazón y otros órganos vitales, incluso en formas leves o moderadas de la enfermedad, finalizaron. (EL FINANCIERO)