EL MESÓN DE SAN ANTONIO

¿De dónde salió Emilio Lozoya Austin?

Con relativa sorpresa se dio a conocer la noticia de su captura por la policía de Málaga, España. Los medios de comunicación recibieron la primicia con cierto morbo, ya que con esta captura se hace más estrecho el cerco para llegar a Enrique Peña Nieto y a otros colaboradores por la corrupción que sometieron al país.

En este momento, Lozoya se encuentra en proceso de extradición de España a México.

Caras alegres y espíritu optimista se viven en la 4T, pues una forma de dar valor a lo dichos es esta captura que, sin duda, hace temblar a políticos actuales y anteriores, sobre todo quienes figuraron en la última administración priista y las dos panistas.

Los protagonistas de la escena política quieren ver sangre, que caigan cabezas y peces gordos, pues sólo así la lucha tendrá sentido; es una forma de validar las otras acciones no tan aplaudidas y, lo que parece ser más importante, hechos como éste proporcionan meses de distracción, dimes y diretes en los que se enfrascarán los medios y nuestra atención.

Emilio Ricardo Lozoya Austin nació en Chihuahua un 8 de diciembre de 1974, actualmente tiene 46 años, es economista, político y fue director general de Pemex de 2012 a 2016, durante la administración de Peña Nieto. El pasado miércoles 12 de febrero fue capturado por en España a petición de la Interpol, que había emitido una orden de captura en su contra en 180 países. Es Licenciado en Economía por el ITAM y en Derecho por la UNAM, y tiene una maestría en Administración Pública y Desarrollo Internacional por la Universidad de Harvard.

Se ha destacado como autor de distintas publicaciones sobre política monetaria, productividad y competitividad, eficiencia en políticas públicas, así como educación y sistemas electorales.

De 2003 a 2006 trabajó como Oficial de Inversiones en la Corporación Interamericana de Inversiones, perteneciente al Banco Interamericano de Desarrollo, donde destacó su función en la reestructuración de créditos e inversiones en diversas industrias y países de América Latina. También trabajó en el Banco de México en el área de inversión de reservas internacionales y cambios.

De igual manera, de 2006 a 2009 fue el Director en Jefe para América Latina en el Foro Económico Mundial, donde fue responsable de investigaciones e iniciativas del organismo, así como enlace con los principales líderes políticos y empresariales de la región.

De 2009 a 2012 fundó y encabezó varios fondos de inversión, especializados en inversiones de capital privado a nivel global en diversas industrias, incluyendo reestructuraciones y transacciones internacionales.

Es admirable su camino a tan corta edad. En 2009 fue reconocido por la Revista Expansión como uno de los 30 líderes mexicanos en sus 30’s. En 2010 recibió el Premio al Liderazgo como Embajador Hemisférico por la Fundación del Consejo Americano de Negocios, y fue calificado por la Revista Poder como uno de los 100 mexicanos de mayor influencia. Al año siguiente fue incluido en la Revista Poder en la lista de los 40 hispamos de mayor impacto en Estados Unidos menor a 40 años. En el 2012 obtuvo el reconocimiento como Joven Líder Global del Foro Económico Mundial.

En pocas palabras, tonto y desinformado, nunca. Emilio Lozoya no es una persona que desconozca la dimensión de sus actos, al contrario, está sujeto a este canon y responderá por sus acciones… y omisiones.

Genealogía

A su padre, Emilio Lozoya Thalmann, Carlos Salinas de Gortari lo nombró Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), cargo que ocupó hasta 1993 cuando fue designado Secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, el cual ocupó hasta que concluyó el sexenio en 1994. Es decir, es cercanísimo al grupo del poderoso ex presidente.

El abuelo de Emilio Lozoya fue el doctor y general Jesús Lozoya Solís, un importante cirujano pediatra, político, militar y empresario, quien durante algún tiempo fungió como gobernador interino de su natal Chihuahua.

Todos los caminos de la familia Lozoya, por lo menos desde hace tres generaciones, están dirigidos a obtener el poder y ejercerlo, para lo cual han contado con la fortuna de encontrar y relacionarse con gente que posee la misma ambición, ejemplo de ello es la familia Salinas de Gortari, que ha estado en el PRI desde antes de que llevara este nombre.

Ha sido su militancia política su pase seguro a altos puestos, pues desde la segunda generación ya han sido enviados al extranjero para recibir una educación de primerísimo nivel. Empiezan como compañeros de escuela y terminan, en el mejor de los casos, como compañeros de trabajo, y la peor de las veces, como compañeros de celda.

Son los amigos de sus padres quienes les abren el camino en la política, los arropan y guían en esos meandros de la grilla nacional. Ellos sí le deben un favor a Dios por haberlos puesto donde hay, desde la cuna, sin necesidad de hacer aspavientos.

Pero al parecer, AMLO se ha convertido en “el coco” de Lozoya y de otros niños ricos; el ropavejero que se los puede llevar si no se portan bien.