CAFÉ POLÍTICO

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NUEVO “MAGISTRADO”

El haber servido de manera lacayuna, rastrera y servil a Guillermo Anaya y a su grupo político, le valieron a que Bernardo González Morales  se convirtiera en Magistrado numerario del Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Poder Judicial de Coahuila. A su paso como dirigente estatal del Partido Acción Nacional, Bernardo sirvió a los interés de Memo Anaya a quien le dio miserables por no decir nulos resultados al perder la gran mayoría de las elecciones en nuestro estado. Incluso, la elección en la que participó Memo para gobernador, tampoco la pudo sacar al ser vencido por Miguel Riquelme por más de 30 mil votos. Ahora bien, el nombramiento de Bernardo —según lo establece el Numeral 136-A de la Constitución local, para ser magistrado del Tribunal de Conciliación y Arbitraje se requiere “cumplir con los requisitos establecidos en el artículo 138 de esta Constitución y tener como mínimo tres años de experiencia acreditable en materia laboral”.

 

CONCULCA LA CONSTITUCIÓN LOCAL

Cabe destacar que apenas hace una semana, Bernardo tramitó y sacó su cédula profesional, con lo que se evidencia que nunca tuvo un solo día para litigar en cualquier materia del Derecho. Incluso, Bernardo no sabe en donde están ubicados los juzgados. De esta forma él violenta y conculca el Artículo 136-A de la Constitución de Coahuila. Es decir, cualquier actuación judicial en la que participe este nuevo “magistrado”, podrá ser impugnada y combatida de nulidad relativa. Y de perder, no valdría todo lo actuado. Es decir, es una cosa delicada. Por cierto, fueron tantos los descalabros de Acción Nacional durante 2014 a 2018 en que Bernardo fungió como dirigente del PAN, que dicen que el Gober lo premió con este nuevo cargo a manera de gratitud y retribución. Y vaya que Bernardo quería ser candidato a diputado local. Así las cosas pues.

 

DIPUTADO RIJOSO Y BRAVUCÓN

Desplegado de media plana en El Siglo de Torreón le publicaron este jueves al diputado local Edgar Sánchez Garza. A este sujeto nocivo y nefasto lo acusa la alcaldesa de San Pedro, Patricia Grado y la totalidad del Cabildo –así como diversos sectores de la sociedad civil sampetrina–, “por la artera y brutal agresión” a la regidora María de Lourdes Mendoza García y al funcionario Elis Aarón Vázquez Rodríguez. En el desplegado se enuncia que el pasado 9 de febrero “… insultó, golpeó e infirió amenazas de muerte en contra de Elis Aarón y de María de Lourdes, sin importarle la condición de mujer y el estado de indefensión de los compañeros”. En la publicación los protestantes hacen alusión a que no esperan a que estos actos de violencia puedan terminar como el brutal feminicidio ocurrido a Ingrid Escamilla, o el ataque despiadado con ácido que un exdiputado oaxaqueño cometió contra la saxofonista María Elena Ríos Ortíz. Huelga decir que este peculiar legislador, Sánchez Garza, ha sido muy agresivo, camorrista y bravucón (con los que se dejan) hasta contra su propia familia. Hace unos meses la agarro contra sus tíos por las constructoras que tienen, echándoles hasta por los codos ya que les dijo hasta de que se iban a morir. Es decir, hay que ir bajándole tres rayitas al tigre mi diputado porque como dice aquella bonita canción Desiderata: “Siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tu”. Ándele pues.

 

VÍNCULO CERCANO CON LA GENTE

En otro tema local. La función de una Dirección de Tránsito y Vialidad debe ser un vínculo cercano con la gente. Por ello, es menester rescatar y revalorar su imagen –tan devaluada y hoy por los suelos– por tanto se deben reorientar sus atribuciones para brindar a la sociedad un mejor acercamiento con las autoridades locales. Es decir, la Dirección de Tránsito y Vialidad de Torreón debe ser una dependencia con un elevado nivel de credibilidad ante la sociedad, otorgando un trato humano y sensible y a la vez cumplir con las necesidades de la población en materia de vialidad. Además debe dar un  servicio de calidad y con calidez hacia  la ciudadanía. Y ello no lo tienen los agentes viales de Torreón. En lugar de cazar a los automovilistas para infraccionarlos con cualquier pretexto, ellos deberían ordenar la vialidad en los diversos sectores de la ciudad. El dar vialidad y orientar al automovilista en su tránsito por la ciudad, es la mejor manera de llevarse una buena imagen e impresión de la corporación.

 

PEDRO LUIS, DE MAL EN PEOR

Pero en Torreón sucede todo lo contrario. Los agentes se olvidaron de su función primordial de servir y se dedicaron a cazar automovilistas a quienes les clavan el diente por cualquier motivo. Pedro Luis Bernal, su jefazo (el peor de los peores), les dio la orden de sacar el mayor número de multas (el doble) para meter más dinero a las arcas municipales. Eso de que en 2018 se originaron recursos por concepto de multas por 28 millones de pesos, mientras que en 2019 se registraron 51 millones de pesos, habla que casi se duplicaron al 100%. Es decir, en lugar de presumir que se incrementaron en casi 100% las multas de tránsito (es de dar pena ajena), y que cuentan con el apoyo total del jefazo Jorge Zermeño, quien de manera estoica, insensible e imperturbable se hace como que la virgen le habla al oído, deberían hablar de que generaron un vínculo con la sociedad y que ya ordenaron la vialidad. Por cierto, es muy común ver a la 1 de la tarde a Pedro Luis en la Cantina La Terminal, sito en Donato Guerra y Escobedo. Con los Iduñate, con Walter y con otros contertulios, desde muy temprano empieza. Es decir, a esa hora ya les dejó la orden a sus muchachitos para que muerdan a los más que puedan, mientras él se relaja y solaza en el jardín. Así las cosas en Torreón pues.