Logra Diócesis liberación de homicida; vuelve a delinquir y lo dejan libre una vez más

EL MARTES PASADO Miguel Gabriel López Vargas fue detenido acusado de cometer un robo con violencia

Gracias a las gestiones de la Diócesis, el acusado cumplió solo 10 de los 39 años de sentencia; seis meses después, vuelve a las andadas

 

En el año 2009, Miguel Gabriel López Vargas fue detenido y sentenciado a 39 años y seis meses de prisión, luego de que en el 2003 asesinara a un taxista en el ejido San José de la Joya, a quien pretendía asaltar.

El sujeto ingresó al penal de Saltillo, y luego de algunos años purgando su condena conoció al interior a una persona con un alto cargo en la Diócesis de Saltillo, quien impartía un taller de periodismo al interior del Centro de Readaptación Social Varonil, con la cual estableció una muy cercana relación.

10 años después, en julio de 2019, de forma inexplicable el sentenciado recibió el beneficio de preliberación, cuando no había cumplido ni la tercera parte de su sentencia original. Según trascendió, este beneficio lo obtuvo precisamente gracias a la relación que mantenía con esa persona de la Diócesis.

Según las autoridades judiciales, López Vargas fue liberado por “cumplir con el programa de readaptación social”, pero, siete meses después, el hombre regresó a una celda. El pasado martes 4 de febrero Miguel Gabriel fue detenido por el delito de robo con violencia, según el expediente 223/2020 de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General del Estado de Coahuila.

El delito en mención lo cometió Miguel López en una panadería ubicada al norte de la ciudad, misma en la que había sido contratado por recomendación de la persona allegada a la Diócesis de Saltillo.

Sin embargo, las relaciones del acusado sirvieron nuevamente para obtener su libertad, pues unas horas antes de que se cumpliera el plazo de investigación de 48 horas, la dueña de la panadería se presentó a otorgarle el perdón.

A través de redes sociales se filtró una fotografía en la que aparece el obispo Raúl Vera en compañía de una mujer que suele acompañarlo con frecuencia, saliendo de la Dirección de Seguridad Pública de Saltillo, horas después de que Miguel López había sido detenido, a donde habrían acudido a solicitar la liberación que más tarde lograron por medio del perdón que le otorgó la afectada.

DESPUÉS DE LA Detención, el Obispo Raúl Vera y la mujer que siempre lo acompaña, acudieron a gestionar su liberación

“El detenido habría auxiliado a las dos personas que habían cometido el delito, sin embargo, asiste la parte ofendida, otorga el perdón.”, indicó en entrevista el delegado de la Región Sureste de la Fiscalía General del Estado, Everardo Lazo Chapa.

En una primera instancia la dueña de la panadería, acompañada de su asesor jurídico, se presentaron ante el Ministerio Público para preguntar por el avance de la investigación del robo en la panadería, pero, más tarde, se presentaron nuevamente a otorgar el perdón, según lo relatado por el propio Everardo Lazo.

El delegado de la FGE señaló que el sujeto también habría amenazado a la dueña de la panadería.

Everardo Lazo Chapa informó que se analizará la situación de Miguel López, para valorar cuáles fueron los datos que en su momento el juez determinó y las condiciones que prevalecieron en esa preliberación, pues dentro de las prevenciones está que el sujeto no vuelva a delinquir, por lo que el beneficio se revocaría y el homicida tendría que regresar a purgar su pena original hasta el año 2048.

“Cuando es reincidente tiene un agravante y no es fácil recuperar la libertad cuando se ha cometido un delito, no es sencillo, habrá que analizar si fue detenido, si estuvo a disposición de la autoridad ministerial”, señaló por su parte el fiscal general del Estado, Gerardo Márquez Guevara, entrevistado en un evento celebrado éste jueves en instalaciones del campo de tiro Safari, en dónde se llevó a cabo la incineración de enervantes. (JOSÉ TORRES)