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Como la economía circular puede solucionar la contaminación por plástico en los océanos

La contaminación en los mares con basura plástica, es un importante problema ambiental global ya que ésta daña a las especies marinas por ingestión y enredo, viola la integridad de los ecosistemas, inhibe el crecimiento de plantas marinas, acumula y transporta patógenos que pueden causar enfermedades y lesiones a los animales marinos, plantas y humanos, y en parte termina en la cadena alimentaria. Adicionalmente, causa pérdidas económicas debido a la reducción de los rendimientos pesqueros, la disminución de los servicios para el turismo y los daños a la navegación y la infraestructura relacionada. Parte del plástico que se encuentra en los océanos proviene de la pesca, la acuicultura, las actividades náuticas y el vertido ilegal en el mar, pero alrededor del 80 por ciento del total proviene de la tierra. La contaminación plástica terrestre es causada principalmente por el manejo inadecuado de los residuos de envases de plástico y productos de corta duración procedentes de diversos productos de consumo en numerosos sectores. Estos consisten, por ejemplo, en bolsas de plástico; contenedores de alimentos y bebidas de una o varias capas; envases de productos de limpieza y cuidado personal; envoltura de alimentos y bandejas; lámina de plástico; cubiertos de un solo uso; tazas; textiles y prendas de vestir sintéticos; calzado de plástico; entre otros. El viento y la lluvia llevan esta basura a arroyos y ríos, y luego a los océanos. Un mejor manejo de la basura plástica en tierra reduciría claramente la cantida que ingresa a los océanos, pero eso no aborda el problema de qué hacer con las cantidades abrumadoras de desechos plásticos generados. No hay ningún lugar para tirarlo todo. Una forma de abordar el desafío es mediante la transición a una economía circular, donde el concepto crucial es el diseño para la manipulación de residuos. La clave del éxito del enfoque de economía circular es centrarse en la etapa de diseño, en lugar de tratar de lidiar con los desechos al final de la vida útil del producto. En el caso del plástico, la idea es cambiar las prácticas y fomentar la innovación para que usemos menos plástico; diseñar productos plásticos de manera que puedan reutilizarse; desarrollar las tecnologías que permitan un reprocesamiento más efectivo y eficiente del plástico usado; e idear y usar alternativas más seguras a los plásticos tradicionales. Los envases de plástico, los textiles, la ropa sintética, y los productos de consumo de corta duración y rápido movimiento hechos de plástico contribuyen significativamente a la generación de basura plástica en el mar. Por lo anterior, las políticas para incentivar las prácticas de economía circular en el diseño podrían consistir en apoyar la implementación de innovaciones en el rediseño de productos existentes y el diseño de nuevos productos, y de esta manera impulsar a nuevas empresas e incentivar a aquellas que puedan llevar a cabo estas acciones, en particular las relacionadas con productos que utilizan plásticos nuevos y biodegradables.

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