AVISO DE CURVA

¿Qué se juega Coahuila en 2020? 

El proceso electoral de Coahuila 2020 inició formalmente el 1 de enero. El próximo 7 de junio se realizarán comicios para renovar el Congreso local, los electores elegirán a 16 diputados de mayoría y nueve de representación proporcional. Estas elecciones pondrán a prueba el liderazgo del gobernador Miguel Riquelme y la capacidad de la estructura del PRI para asegurar una mayoría en el Congreso y, al mismo tiempo, evaluarán la verdadera fuerza de la oposición, encabezada por el PAN, para repetir la hazaña de las elecciones de 2017, proceso en el que, junto a los escaños de la UDC, lograron una ligera mayoría sobre el PRI.

Después de que en 2018 el PRI de Coahuila logró sortear un cúmulo de complicaciones del partido a nivel nacional y que vaticinaban un desplome histórico en el ámbito local, logrando ubicarse como la segunda entidad con el mayor porcentaje de votos para el PRI en la elección federal y, al mismo tiempo, conservar Saltillo, su bastión en el ámbito local, las próximas elecciones representan un nuevo examen para el PRI de Miguel Riquelme. Pero esta vez es diferente.

A diferencia de las elecciones federales y municipales, en donde quienes presentaron el examen fueron, por una parte, las figuras del Presidente, Enrique Peña, y de su candidato, José Antonio Meade, y, por la otra, las trayectorias de quienes el PRI llevó como sus candidatos a alcaldes, en la elección del 7 de junio quien ingresará al salón de evaluaciones será el Gobernador del Estado, acompañado por los resultados de su gobierno.

Los resultados de los próximos comicios locales cobran relevancia no sólo porque mostrarán el sentir de los electores de Coahuila respecto a la gestión de la presente administración, una mayoría del PRI podría significar un llamado para que se afiancen las políticas de seguridad, social y económica que actualmente implementa el estado, sino también porque de cara a la segunda parte del sexenio, la composición del Congreso del Estado definirá el rumbo político de la entidad.

Si la alianza opositora PAN-UDC, que actualmente suma 11 legisladores (recordemos que el diputado ganador del distrito IV de la UDC, se volvió independiente), se conserva para este año, y logran arrebatar dos o tres escaños más al PRI, formarían una mayoría legislativa con un fuerte significado simbólico habida cuenta de que en 2021 se celebrarán elecciones federales y municipales en la entidad.

Como sucede en la actual legislatura local, en un escenario de fragmentación política –configurada por 11 legisladores de la alianza PAN-UDC y 10  del PRI–, la definición del resto de los partidos frente a las distintas iniciativas enviadas por el Ejecutivo del Estado para su aprobación al Congreso, podría ser crucial.

De ahí que habremos de estar atentos a los procesos internos y alianzas de partidos como Morena que en la pasada elección para diputados locales se erigió como la tercera fuerza política, ya que obtuvo el 11.01% de las votaciones y alcanzó dos diputados de representación proporcional. Por fuentes internas del partido del Presidente López Orador, se sabe que echarán la carne al asador en el distrito II con cabecera en Piedras Negras y otro más con sede en La Laguna.

No descartemos en este año a Movimiento Ciudadano que, con el apoyo de figuras nacionales oriundas de Nuevo León y Jalisco, busca dar la sorpresa en Coahuila. En Saltillo, los naranjas presumen contar con dos cuadros interesantes, me refiero a los hermanos Alfonso y Adrian de la Peña; ambos podrían estar representando a Movimiento Ciudadano en dos distritos de la capital coahuilense. Sin duda un movimiento político valeroso si tomamos en cuenta que Saltillo es una ‘ciudadela’ infranqueable del PRI.

También pongamos atención en Unidos, el nuevo partido de Rubén Humberto Moreira Guerrero, hijo del ex gobernador Humberto Moreira, que en este año va por la revancha, ya que en las elecciones legislativas de 2017 el Partido Joven se quedó a pocas centésimas de alcanzar el 3% que le hubiera asegurado el registro y un diputado de representación proporcional. El joven político aprendió de sus errores, escuchó con atención los consejos de su progenitor, y se prepara para pelear fuerte por un distrito de mayoría y asegurar el registro del partido.

Las predicciones apuntan a que el PRI no tendrá problemas para asegurar los siete distritos de mayoría con los que cuenta actualmente.

Lo que le preocupa al PRI de Coahuila es recuperar el distrito XIV en Saltillo y pelear por en IV en San Pedro o alguno de Torreón. Para lo cual Miguel Riquelme sabe perfectamente que el secreto del éxito se encuentra en el perfil de los candidatos, de ahí que ¿logrará convencer a Jericó Abramo para que participe por un distrito en Saltillo?

 

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