El Mesón de San Antonio

Recuento de logros

En días pasados tuve el placer de acompañar al Gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís en su mensaje con motivo del Segundo Informe de Gobierno, que ofreció en el Centro de Convenciones de la ciudad de Torreón.

He de reconocer que me impresionó el acertado uso de herramientas digitales de comunicación, que estuvieron acorde al contundente y conciso mensaje que expresó nuestro mandatario, ofreciendo de Coahuila una imagen fresca, segura, vibrante; un Estado del que podemos sentirnos orgullosos gracias a las buenas prácticas de gobierno, basadas en la equidad y en la visión hacia el futuro.

El ambiente del Informe se ensombreció por los lamentables hechos ocurridos en Villa Unión apenas un día antes, sin embargo, la determinación por parte del Gobernador de no permitir bajo ninguna circunstancia que se repitiera el caso Allende, ayudó a que los terribles actos  fueran controlados con rapidez y eficacia por parte de los mandos policiacos, logrando que el número de víctimas mortales fuese mínimo.

Y precisamente sobre esto me quedé reflexionando, estimado lector, en cómo nuestro Estado, tan grande, tan productivo, tan imponente, con ecosistemas diferentes, con una enorme riqueza cultural, a pesar de estar en la mira de los malos, ha logrado mantenerse saludable: posee inversión extranjera, trabajos remunerados, calidad de vida superior al resto del país. Y llegué a la conclusión de que gran parte de esa vitalidad se debe a la educación.

“Coahuila es el único estado en México que cuenta con una planeación estratégica que cumple con los indicadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico”, expresó el Gobernador durante su mensaje, “los esfuerzos que ponemos en aumentar el nivel educativo de los más jóvenes han rendido frutos”.

Pero ese nivel educativo no se refiere sólo al proporcionado en las escuelas, estimado lector, sino a través de todos los espacios que el Gobierno del Estado habilita, invierte, crece para generar aprendizaje y garantizar conocimiento a todos los sectores de la población.

Y hablo desde mi trinchera: la Coordinación General de Bibliotecas, Publicaciones y Librerías recibió a más de 600 mil niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad en sus 151 bibliotecas e infotecas ubicadas en los 38 municipios de Coahuila.

Más de 600 mil coahuilenses que visitaron estos espacios para consultar los libros, solicitar préstamos a domicilio, navegar en internet, acudir a presentaciones de libros, escuchar cuenta cuentos, conciertos, disfrutar una película, recibir cursos, talleres, capacitaciones, bailar, platicar, convivir… todo eso que enriquece a los seres humanos y nos hacen mejores personas.

Gracias a la inversión del Gobernador a las Bibliotecas Públicas, hoy estos espacios están más vivos que nunca y están listos para recibir a todos los sectores de la población. Tan sólo en este año recibimos a más de mil 300 usuarios con algún tipo de discapacidad; contamos con más de 60 mil visitantes durante Mis Vacaciones en la Biblioteca; logramos expandir el Programa “Prepa en tu biblioteca” para que más coahuilenses pudieran terminar su educación media superior; realizamos más de 9 mil actividades de promoción a la lectura que favorecieron a casi 500 mil usuarios.

Y no sólo eso, sino que logramos trasladar la biblioteca a la calle, a las escuelas, a los hospitales y hasta la misma penitenciaría: llevamos al Centro Federal de Readaptación Social casi 7 mil libros que ya están siendo leídos por las personas privadas de su libertad.

Es cierto que los problemas de la vida son muchos y que las noticias nos rebasan con tantos acontecimientos negativos, sin embargo, estimado lector, lo invito a que se dé tiempo para ir a visitar una de nuestras bibliotecas, para que vea cómo se emocionan los niños al escuchar cuentos, al dibujar lo que entendieron; se asombrará de cómo las madres de familia tienen contacto por primera vez con una computadora, cómo nuestros bibliotecarios brindan asesorías escolares a los niños, lo mucho que se emocionan las personas que carecen del sentido de la vista al saber que hay material en braille: grandes novelas de la literatura adaptadas especialmente para ellos.

Descubrirá que esos libros que donó, son usados y aprovechados por muchísima gente, y que muchos abuelitos pasan largas horas leyendo las revistas que forman parte de nuestra colección.

Y es que, muchas veces las bibliotecas son tan silenciosas que pueden pasar desapercibidas para muchos, sin embargo, son lugares de salvación para muchos otros.

Autor

Alfonso Vazquez Sotelo