CAFÉ POLÍTICO

MALA ELECCIÓN

Manoseado, sucio y descompuesto fue el proceso en que se eligió a Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Tan mal que se vio la fracción parlamentaria de Morena al interior del Senado de la República, que ahora el PAN pedirá la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Además cuatro miembros del Consejo Consultivo de la CNDH renunciaron por su inconformidad de cómo se manejó la designación de Rosario. Esta mujer, que fue una perredista de hueso colorado y que siguió a Andrés Manuel López Obrador en su vida política como una mujer dócil y sumisa, polarizó la vida al seno de la CNDH. Todo lo que se vaya a actuar en nombre de la Comisión, carecerá de validez moral. Tan devaluada está el organismo, que le resta legitimidad a una institución que debería ser autónoma, plural e independiente del poder público, del gobierno federal, de la Cuarta Transformación. Si no, pues que chiste tiene. Es decir, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos debe ser un contrapeso de los abusos del Poder.

 

CONDENABLE RICARDO MONREAL

Por cierto, condenable es la conducta de Ricardo Monreal que al aceptar y proponer una segunda vuelta, y al no asegurar que ganaría Piedra Ibarra (los votos no se le daban), abortó de último minuto tal pretensión. Ricardo tuvo que recular y por eso no se dio la segunda votación; porque la tenían perdida. De ahí vino la crisis del Senado, una Cámara que da vergüenza y pena ajena por el bajo perfil de quienes la componen (no todos claro), empezando por Félix Salgado Macedonio, un auténtico fantoche, mequetrefe, mamarracho y porro de siete suelas. Ahora bien, si Rosario Piedra carece de legitimidad, también carecerán de legitimidad su defensa de los derechos humanos al no generar la confianza que debe tener todo Ombudsman (defensor del pueblo) en el desempeño de sus funciones. Carajo, el dedazo para imponer a esta mujer (ilegal a todas luces) fue más que evidente. Sin duda alguna, el haber sacado –a producto de gallina— a Rosario como jefaza de la malograda Comisión, es fiel reflejo que cuando se desea una cosa, no importa trastocar leyes, principios y normas.

 

INELEGIBLE

Por cierto, la Ley de la Comisión Nacional Derechos Humanos, en su Fracción IV Artículo 9, enuncia como requisitos para ocupar la presidencia: “… y no desempeñar ni haber ocupado cargo de dirección nacional o estatal en algún partido político en el año anterior a su designación”. Rosario aceptó que hasta el pasado 7 de noviembre, cuando solicitó licencia al ser electa por el Senado como presidenta de la CNDH, sí era militante y parte del Consejo Nacional de Morena. Además forma parte como consejera nacional de Morena desde octubre del 2015 hasta la fecha, aunque para ella esos cargos partidistas no son cargos de dirección que la inhabiliten. Pero con que sea –o haya sido– miembro activo y consejera política nacional, existe un compromiso inalienable de esta mujer con Morena y con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Por sentido común, por ética, por guardar las formas, de veras que no se vale.

“EL PALESTINO” ABDALA

Jorge Abdala, mejor conocido entre sus cuates como “El Palestino”, está más que amarrado por el IV distrito electoral. Sí otra cosa no sucede de último minuto, el exalcalde será el candidato más fuerte por ese territorio que tiene como sede a la ciudad de San Pedro de las Colonias. Ahora bien, cuando Jorge se desempeñó como presidente municipal, fueron los mejores años de la tierra en donde se escribió “La Sucesión Presidencial de 1910”. Hubo obra pública, seguridad, educación y programas sociales. Bien. Solo unos cuantos le fallaron siendo ellos Rodolfo López Muñiz, su tesorero municipal, que agarró sus chivas y lo abandonó para irse con el polémico Rogo Fuentes, a repartir programas (cheques) a favor de los viejitos. Otro que se fue es el inquieto Natividad Navarro, que prefirió irse a la CNC y no estar en la fría banca. Y otro más es Miguel Ángel Hernández Muñiz, quien le mordió la mano a Jorge ya que de ahí comía, de ahí bebía, de ahí todo. La última de este chico es que perdió la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, que le ganó de calle Hugo Morales Valdés.

 

SE LE PARA EL ÁGUILA

Pero ahora que ya se le paró el águila a Abdala, lo andan buscando. Si, lo andan reclamando. Por cierto, Jorge no les guarda rencor ni a ellos ni a nadie. Él es un hombre bueno, franco y derecho. El que se cuece aparte es José Luis Flores Méndez, que cobra como Secretario de Desarrollo Rural. Con o sin su apoyo, Abdala haría un buen papel en los comicios del año que entra. Carajo, si JLFM no pudo ganar su elección con un perfecto desconocido: Edgar Sánchez Garza ¿Cómo quieren que haga ganar a otro? Así las cosas pues.

 

ZERMEÑO: SOBERBIO, ALTIVO Y ARROGANTE

De plano, ya ni la muele. Me refiero al alcalde Jorge Zermeño que anda que no se aguanta. Como que anda buscando quien se la pague, no quien se la deba. Zermeño, que ve a la gente como Dios a los conejos: “chiquitos y orejones”, la última que se aventó es que descalificó el trabajo que de la evaluación de los regidores hiciera el Consejo Cívico de las Instituciones Laguna (CCIL) en coordinación con la Alianza Nacional RegidorMx. Jorge se enojó porque los regidores del PAN –todos– salieron reprobados y como unos auténticos desconocidos. Huelga decir que los regidores panistas se destacan por las poquísimas iniciativas o puntos de acuerdo que presentan. Y para defenderlos Zermeño Infante se salió por la tangente: “Está mal hecho el informe. Es que no es la cantidad, es la calidad, pues alguien puede levantar la mano en todas las sesiones y no decir nada ¿ese es el mejor regidor? Yo te digo una cosa: he sido diputado federal y senador y hay legisladores que se caracterizan por la calidad de sus participaciones, por la calidad de las iniciativas y no por la cantidad de veces que suben a las tribunas. Muchas veces a decir tonterías, alguien puede tener el récord de más participaciones pero ¿cuál es la calidad de sus propuestas, para decir ‘no’ siempre, para no proponer nada?”, señaló el soberbio, arrogante y presuntuoso presidente municipal.

 

ANA MARÍA BETANCOURT, LA PEOR

Por cierto, Ana María Betancourt es la regidora más floja, más indolente, más perezosa. Ella figura en último lugar en participaciones. En una encuesta que se levantó entre 400 torreonenses, solo un 10% conocen la labor de los regidores priistas José Antonio Gutiérrez Jardón, Isis Cepeda, Alfredo Mafud y del moreno Ignacio Corona. El 90 por ciento restante no conocen a los regidores panistas, menos lo que hacen. Ese es el Cabildo de Torreón. Eso está grave si consideramos que para gobernar un municipio se debe contar con la participación del Cabildo y no ser meras comparsas en que cada vez que hay sesión, mayoritean las propuestas del alcalde, tenga o no tenga razón. Faltan dos años para que termine el gobierno del indolente Jorge Zermeño. Y si no se ponen buzos, habrá sorpresas del PRI o de Morena en la sucesión municipal. Al tiempo.