El muerto al pozo y el vivo al gozo, el Museo de la Katrina cumple 10 años

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 Una década ha pasado desde que la familia Morales Fuentes puso en marcha un proyecto que ha asustado a miles de saltillenses y turistas, dedicado a la creación artística de José Guadalupe Posada “La Catrina” y a “los que colgaron los tenis y se nos adelantaron en el camino”

La calle Allende termina al sur justo en el lúgubre lugar, que además sirve como casa de los Morales Fuentes, el Museo de la Katrina.

Fue en el 2009 cuando Cynthia Fuentes y Erick Morales echaron a andar el recinto cultural y terrorífico. Todo inició en fechas cercanas al Día de Muertos, cuando querían decorar su altar familiar con una catrina, por lo que la buscaron en diferentes estados, pero –al no dar ninguna ‘el ancho’- decidieron fabricarla ellos mismos.

Erick Morales trabajó el papel maché para comenzar la elaboración y Cynthia Fuentes se encargó de vestirla y decorarla.

Así nació la primera huesuda huésped de la casa de los Morales Fuentes.

Fue tanto el asombro de familiares y cercanos por la obra de Erick y Cynthia que pronto hubo interesados en adquirir una similar.

Las catrinas comenzaron entonces a formar parte de los espacios de la casa de la familia, cuando ya era un buen número de éstas, decidieron entonces formar una pequeña exhibición, y tras buscar la oportunidad en museos, centros culturales e incluso escuelas, los creadores de catrinas eligieron su propia casa para fungir como galería.

Y así, de un momento a otro nació el Museo de la Katrina, con la organización de Érick y Cynthia, así como de sus hijos Valeria, Érick y Sofía.

A lo largo de 10 años de existencia han expuesto ya alrededor de 500 catrinas, que al mismo tiempo tienen en venta.

“Fue complicado, la gente no aceptaba, había personas que pasaban, veían las catrinas y se persignaban. El Halloween nos ganaba de cien a cien, cuando empezamos eran muy pocas las instituciones que promocionaban el Día de Muertos, pero ahora estamos felices, recogiendo esa cosecha, porque a partir de la apertura del museo se empezó a fomentar mucho el Día de Muertos”, cuenta en entrevista Erick Morales.

Y es que, además de la galería que los Morales Fuentes montaron en su propia casa, convirtiendo cada espacio en una sala de museo, también pusieron en marcha proyectos que abonaban a la cultura del Día de Muertos, como la realización del Katrina Fest, los recorridos nocturnos con leyendas en panteones de la ciudad, los senderismos del terror en la Sierra de Zapalinamé y  la llegada a Saltillo de ‘Don Jesu’, un viejo de voz aguardientosa que conoce todas las leyendas de Saltillo y está dispuesto a asustar a más de uno.

La cultura de la celebración a la muerte, como en los estados del centro y sur del país, ha inundado a Saltillo en los últimos años, y en gran medida es culpable el Museo de la Katrina y los Morales Fuentes.

Erick Morales, quien en da vida al entrañable Don Jesu, y que también es conocido como “El Señor de las Leyendas” tiene más de 40 años de experiencia en la actuación, y eso le ha permitido hacer monólogos de las leyendas más famosas de la ciudad, y adaptarlas al público que lo escucha.

Ataviado en un gabán de lana y un sombrero de paja, Don Jesu cuenta las leyendas, iniciando con un tono de voz bajo y subiéndolo de repente para provocar gritos de espanto.

Una década después, Érick Morales ya acumula más de 7 mil noches de leyenda.

La Katrina ha impulsado además la construcción del Museo de la Muñeca, que actualmente está en remodelación, así como de una estación de radio por internet y un museo itinerante en San Miguel de Allende, Guanajuato.

En Saltillo, el lugar está convertido en uno de los sitios favoritos de locales y visitantes, y puede ser visitado de martes a domingo de 10:00 de la mañana a 7:00 de la tarde. Además las Noches de Leyenda se realizan de jueves a domingo de 7:00 a 9:30 de la noche.

La vieja casona en la que se ubica el museo, en Allende Sur 720, colonia Centro, tiene ya más de 110 años de existencia. Y el ambiente que se percibe al interior es único.

Se camina entre momias, catrinas, muebles y aparatos antiguos; además se encuentran actas de nacimiento chuscas y fotografías post mortem, entre otras curiosidades.

En el Museo de la Katrina, se va a disfrutar el susto, porque, como dice el viejo adagio: “el muerto al pozo y el vivo al gozo”.  (JOSÉ TORRES)

Acerca del autor
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes. Premio Nacional de Comunicación “José Pagés Llergo” 2017. Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018
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