CAPSULAS SARAPERAS

La ensillada de la Golondrina

En esta ocasión te platico que el día primero de marzo del ya lejano año de 1820, cuando esta hermosa ciudad de Saltillo estaba formada por dos poblados, uno de ellos llamado la Villa de Santiago del Saltillo y la otra el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, hubo un pleito, una bronca, una pelea en la villa y todo por montar una mula.

Román Flores se apersonó con el Alcalde de la Villa para afirmarle que se le habían levantado falsos sobre un intento de robo de una mula llamada la Golondrina y que su propietario y difamador era don Sergio García.

Román señalo de manera contundente que todo lo dicho por Sergio eran calumnias, y que Sergio tenía la caracteristica de ser un lengua suelta, que se le daba eso de inventar chismes y diretes.

Esta historía se remonta a meses antes, a principios de año, cuando Román partió rumbo a Guadalajara en su mula, que por cierto se llamaba “La Jefa Blanca”.

Román, el Saltillense que había sido difamado, cuando se presentó ante el Alcalde de la Villa no fue sólo, sino acompañado no de dos sino de tres testigos, Laureano Hernández, Gersavio Roque e Hilario López quienes manifestaron que vieron a Román ensillando a la mula “Jefa Blanca”.

Sergio en realidad se metió en un serio problema por mentiroso y difamador, ya que Román pidió, solicitó y exigió dos cosas a la autoridad: la primera que el calumniador se disculpará publicamente y la segunda que se le castigará con cárcel.

Pues esta es la historia que sucedió en la Villa de Santaigo del Saltillo, cuando una persona afirmaba que le habían montado la mula, y otras decia que no la había montado.

 

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Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.