ALCOHOL Y SOCIEDAD

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La sociedad torreonense reaccionó apenas tenuemente ante los fatales borrachazos del pasado fin de semana, que dejaron cinco personas fallecidas, entre ellas dos menores de edad.

Y los casos parecen olvidados. Ahí quedaron las advertencias del alcalde Jorge Zermeño Infante de incrementar los operativos a base de alcoholímetros y las propuestas de representantes de diversos organismos y agrupaciones encaminadas al endurecimiento de las sanciones a quienes conducen en estado de ebriedad.

Con cinco personas muertas en 72 horas la ciudad superó la media de accidentes fatales en una semana, llegando a 72 fallecimientos en lo que va del año, de tal forma que 2019 superará por mucho las estadísticas respecto al año anterior, tanto en fallecidos como en número de percances viales.

Les debe asistir la razón a los sociólogos, pues desde su perspectiva no será suficiente con incrementar los operativos para medir el alcohol en la sangre de los conductores ni aumentar la drasticidad de las multas.

Si en la mayoría de los accidentes está involucrado el alcohol y participan en ellos jóvenes de entre 20 y 30 años de edad hace falta concienciación al interior de los hogares. Pero también al exterior de los mismos también hay diversas medidas por aplicar, que si se llevan a la práctica ocurren de manera esporádica y aislada, no generalizada. Faltan operativos preventivos, no con un propósito recaudatorio.

La Cámara de Comercio plantea un programa de “Servicio responsable”, a través del cual el personal de los establecimientos estaría mejor capacitado en cuanto al consumo de bebidas etílicas y se otorgarían descuentos a quien, pasado de copas, deje su auto en el lugar y acepte ser trasladado en un transporte seguro. ¿Cuántos restaurantes, restaurantes-bar y sobre todo cuántos bares se suman a estas medidas? Son acciones, como decimos, esporádicas que además, nunca se han generalizado.

Habría que aplicar multas a los establecimientos irresponsables y promover ampliamente el programa de Conductor designado, que ha dado buenos resultados, amén de la indispensable labor de concienciación al interior de las familias.