EL SENTIDO DE LA URGENCIA

ARMANDO LUNA CANALES

La mayor parte de las iniciativas de cambio organizacional fracasan en forma espectacular o generan resultados mediocres. John P. Kotter es la gran autoridad en liderazgo y cambio. Es también un exitoso escritor, reconocido experto en filosofía de los negocios y la gestión, emprendedor, motivador y profesor de Harvard. En resumen, es autor de los libros más influyentes en materia liderazgo y cambio en las organizaciones.

En su obra Leading Change (publicado como El Líder del Cambio, en español) nos dice por qué el cambio es tan complicado y nos presenta 8 pasos para impulsarlo en forma exitosa.

Al tratar el primero de estos 8 puntos nos dice que el error más grande que cometen las personas cuando tratan impulsar un cambio es lanzarse sin establecer un sentido de urgencia lo suficientemente elevado. Este error es fatal debido a que las transformaciones fracasan en alcanzar su objetivo cuando los niveles de complacencia son elevados.

En otra de sus obras, El Sentido de la Urgencia, se enfoca en este aspecto crucial: crear un sentido de urgencia al hacer que las personas vean y sientan la necesidad del cambio. Sin enfocarse en la urgencia, cualquier esfuerzo de cambio se encuentra condenado al fracaso debido a la insidiosa naturaleza de la complacencia.

Existen múltiples muestras del porqué la cuarta transformación anunciada por el Presidente López Obrador corre el enorme riesgo del fracaso.

Partamos de la magnitud del cambio propuesto. Al asumir el gobierno, se anunció a todos los mexicanos que estábamos ante un cambio de régimen, no solo ante un cambio de gobierno. No se trata de un simple relevo democrático del poder ejecutivo y legislativo federales y de algunas legislaturas locales y gubernaturas. Estamos ante un evento de las mismas dimensiones políticas, económicas e históricas que la independencia, la reforma y la revolución. El anuncio llegó cargado de simbolismos y sobre todo de expectativas.

De ese día en adelante, los mensajes han sido absolutamente complacientes. Por una parte las conferencias de prensa matutinas atajan y minimizan cualquier problema. Si hay problemas con el precio del petróleo, con las remesas, con el crecimiento del PIB, con la seguridad o el respeto a los derechos humanos, el discurso oficial es que no pasa nada. Todos tranquilos, todo está bajo control. Sin urgencias, complacencia pura.

En una de estas conferencias vemos la mayor muestra de complacencia. Al referirse al informe de gobierno nos dicen que “el pueblo está feliz, feliz, feliz, feliz, hay un ambiente de felicidad, el pueblo está muy contento, mucho muy contento, alegre, entonces no hay mal humor…”.

Bajo el razonamiento de Kotter el esfuerzo de cambio propuesto para México bajo el nombre de cuarta transformación, corre un serio riesgo de fracaso dado que quienes impulsan dicho esfuerzo no han transmitido el sentido de urgencia necesario para esa proeza. El discurso que escuchamos diariamente va justamente en la otra dirección. Más allá del discurso, la transformación propuesta no llegará al puerto deseado sin que la población, toda, sienta la necesidad de hacerlo. Mientras no exista ese sentido de urgencia, el riesgo de fracaso es sin duda enorme.