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Nadie reparó en la incongruencia de que Andrés Manuel López Obrador haya cerrado su gira nacional por hospitales rurales en una de las ciudades de mayor desarrollo industrial en México: Ramos Arizpe.

Después de estar en lugares como Rodeo y Guadalupe Victoria, del estado de Durango, o Tlaltenango y Concha del Oro, en Zacatecas, el Presidente vino a un hospital que en efecto desde hace décadas ha sido la clínica adscrita para los trabajadores rurales de esta región, pero que está en el centro de una ciudad que se convirtió hace  casi cuarenta años en uno de los íconos de la industria automotriz en México.

Claro, cuando en un gobierno van de tumbo en tumbo, y el desacierto de cada día es más grave que el del anterior, lo de menos es si hay congruencia o no en la indescifrable agenda presidencial.

En el fondo, lo grave es el rezago que persiste en la infraestructura y cobertura del Seguro Social.

Sin dejar de reconocer que en algo se aliviará con las inversiones que para el sexenio anunció el miércoles Zoé Robledo, director general de la institución, habría de señalarse que en ese programa multianual se está dejando de lado al sector rural, pues al menos en lo que se dio a conocer no hay proyectos más que para el municipio de Madero, en La Laguna.

Habría sido oportuno el momento para que llevaran a López Obrador a alguno de los centros que tiene el Seguro Social en la zona rural de Arteaga, como en Jamé o Los Llanos  —donde a veces hay consulta médica— para que viera una zona en plena producción, generando empleo y riqueza para el país y careciendo de lo más elemental.

No se puede culpar de ello a la cuarta transformación, las carencias son históricas, pero sí son circunstancias que el actual gobierno puede cambiar, más que con dinero con voluntad política y apertura.

Ya en algún momento se intentó plantear el tema al delegado del gobierno federal, Reyes Flores Hurtado, pero de inmediato replicó que el gran problema es la falta de médicos, que no se van a querer ir a las zonas rurales.

No le falta razón, incluso ayer en Acuña al hablar de la plantilla necesaria para el hospital que prometen abrir en junio del año próximo, Zoé Robledo planteó que buscarán un proyecto profesional y de vida para que los médicos permanezcan en esa ciudad.

La frontera ofrece un plus, pues alternando con la consulta privada pueden hacerse clientela con quienes viven en Texas y prefieren atenderse en México, a menor costo, pero al margen de ello, recordemos que hasta hace muy poco en Monclova se vivía una situación similar, los médicos, sobre todo especialistas, no querían residir en esa ciudad.

Esa resistencia se ha ido subsanando precisamente con un paquete de incentivos que sociedad y autoridades locales ofrecen a los profesionistas. Por cierto que con una participación muy destacada de AHMSA, esa empresa hoy bajo el asedio de la 4T, y que paga el alquiler de las viviendas de los médicos recién llegados.

Pero volviendo al área rural, particularmente a la de Arteaga, si el IMSS tuviera mayor apertura en sus esquemas de subrogación, no sería difícil que llegaran a algunas de las comunidades más grandes alternativas que ofrezcan al menos lo más básico, como consultas generales, estudios de laboratorio y radiología.

Hoy en día patrones y trabajadores del área rural rehúyen al IMSS, pues simplemente los trámites para poder tener una consulta implican una pérdida de tiempo enorme, por lo que seguramente se lograría hacer funcionar otro esquema operado por particulares, si el Seguro Social lo autorizara.

Pero en un gobierno tan cuadrado y necio como el actual, ninguna solución se ve cercana.

–o–

Un «tweet», pródigo en jiribilla, del dirigente del partido Unidos, Rubén Humberto Moreira Guerrero, alborotó el avispero en días anteriores. Se publicó, textualmente, en su cuenta en la red social:

«Dicen que en Hidalgo el PRI obtuvo cerca de 7,000 votos. Mientras en Coahuila cerca de 200,000 mil votos ¿Porque entregar la secretaria general a una hidalguense? Sin duda la merecía más @Veronica_mtz joven y actual senadora por Coahuila«.

Se llevan pesado en esa familia.

Eso sí, el dirigente partidista no afloja en la estrategia, y mantiene la presencia en las cápsulas informativas que se insertan en al menos una estación de radio en Saltillo.

Afirman que Moreira Guerrero sí proyecta ir por una diputación local, pero en todo caso por el Distrito XII, actualmente representado por Lilia Gutiérrez Burciaga, la única legisladora que ha conseguido, hasta ahora, ser reelecta para un periodo inmediato.

El distrito tiene cabecera en Ramos Arizpe, pero incluye también Arteaga, donde el dirigente de Unidos tiene raíces por la línea paterna, municipio en el que además la familia ha incursionado en el sector inmobiliario.