PARÍS ERA UNA FIESTA

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 ARIADNE H.

Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará, vayas a donde vayas, todo el resto de tu vida, ya que París es una fiesta que nos sigue. De una carta de Ernest Hemingway a un amigo (1950)

 

Escrito por Ernest Hemingway, este libro es una carta de amor a París, pero también es una especie de diario íntimo en el que se explora la vida de uno de los escritores estadounidenses de más prestigio. Es un libro que refleja la vida de un escritor en el Paris de los años 20, donde escritores y artistas se reunían a platicar en los cafés parisinos.

Alto, guapo, valiente, boxeador, cazador y escritor. Esa era la figura de Hemingway, un hombre que terminó convertido en una leyenda, una figura que marcó la literatura de la época y, en general, la norteamericana.

En 1956 Hemingway encontró dos baúles en un hotel de París, donde se hallaban sus vivencias narradas de lo que había pasado durante su estancia en París.

Hemingway escribe una carta de amor a una de las ciudades más famosas del mundo, justo como Víctor Hugo se encargó en su tiempo de escribir sobre Francia con todo el cariño y admiración posibles en el mundo en “Nuestra señora de París”.

Paris era una fiesta” es un relato que nos acerca a un París bohemio y uno donde los escritores se sentaban en los cafés que parecen ya ser asociados inmediatamente a Paris.

No solo estamos ante la figura de Hemingway, que ya en sí es mucho, sino que también nos enfrentamos ante figuras como Picasso o Scott Fitzgerald. Estamos ante la cotidianidad de un ambiente puramente literario, puramente bohemio. Somos privilegiados de contar con un libro que nos adentra en la vida cotidiana de estas figuras. Pasajes como el de Fitzgerald, diciéndole a Hemingway con tristeza que cree que sus problemas con Zelda son debido a su pene pequeño, son pasajes con los que el lector se siente cercano, maravillado ante la platica de los dos escritores más famosos de su generación.

París era una fiesta” es un libro para los amantes de París y la literatura; es una carta de amor para ambos: para París y para la literatura.