PAPELERÍA EN TRÁMITE

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Don Raúl Vera López, el último de los Obispos Rojos y heredero de la teología de la liberación, está por jubilarse como lo marca el Derecho Canónico. El jueves 15 de febrero del 2018 se promulgó la Carta Apostólica del Papa Francisco en forma “motu proprio”. “Imparare a congedarsi”, que regula las renuncias de obispos y otros cargos pontificios: presentan su renuncia a los 75, pero el Papa puede decidir no aceptarla o no responder, y en esos casos se espera del solicitante «una nueva forma de disponibilidad». ¿Pero a que viene todo esto? Primero un poco de historia: el 30 de diciembre de 1999 fue nombrado Obispo de Saltillo por el Papa Juan Pablo II, sucesor del Obispo Francisco Raúl Villalobos Padilla, Vera López tomó posesión de su diócesis el 20 de marzo de 2000, este año cumplió 19 al frente de la iglesia de Saltillo. Aún recuerdo su llegada en medio de la expectativa que se creó en aquellos años. El Obispo llegó con guaruras que cuidaban su casa, se decía que era el Subcomandante Marcos, que en su casa se fraguaban conspiraciones y que le gustaba salir a tomar a bares en el centro de la ciudad. Heredó de Sergio Méndez Arceo y Samuel Ruiz, el coraje y la línea de la confrontación. Como también la crítica hacia el gobierno, el apoyo a los que menos tienen. A los grupos de minoría, como hizo con la comunidad lésbico gay de la ciudad provocaron  quejas y llegaron a los oídos de Roma. Raúl Vera fue llamado a cuentas sobre el tema, el cual el Obispo Francisco apoyó libremente.

Nacido el 21 de junio de 1945 en Acámbaro, Guanajuato, el Obispo de la Diócesis de Saltillo cumple 75 años dentro de 11 meses, lo cual significa que tendrá que presentar su renuncia al Papa Francisco. En la Carta Apostólica, el Santo Padre subraya la importancia de prepararse adecuadamente para dejar el proprio encargo, “despojándose de los deseos de poder y de las pretensiones de ser indispensables”, permitirá afrontar este momento con paz y confianza, en vez de ser un momento doloroso y de conflicto. “Quien asume en la verdad esta necesidad de renunciar debe discernir en la oración como vivir la etapa que está por iniciar, elaborando un nuevo proyecto de vida, marcado cuanto sea posible por la austeridad, humildad, oración de intercesión, tiempo dedicado a la lectura y disponibilidad para brindar simples servicios pastorales”. ¿Pero estamos listos para tener tres Obispos? En entrevista que me concedió hace meses, Don Raúl reveló que no está en sus planes quedarse en Saltillo. Buscará los aposentos de un convento, ya que en esta ciudad no existe la vida monástica de los Dominicos a los cuales pertenece. Además debe tener una aeropuerto cerca. Dejó entrever que ha comenzado de forma discreta su mudanza, además que hace días volvió de Bergen, Noruega como parte de los ganadores del “Rafto”. ¿Y por qué tres obispos? Don Francisco Villalobos goza de cabal salud, el pasado mes de junio cumplió 70 como sacerdote, el próximo 1 de febrero ¨Pancho Villalobos¨ como le dice la gente cariñosa mente, estará cumpliendo 99 años de edad, uno de los obispos más longevos del país y con mayor trayectoria dentro de la curia. Y será el que el Papa Francisco designe, si es que acepta a tiempo la renuncia. Muchos señalan que será de inmediato, otros que por la línea que los une será tardado en llegar la sucesión. Por lo pronto esta Diócesis se prepara para un cambio generacional, de estilo y de carisma. Se va el Obispo Rojo, el de sangre revolucionaria y el último de los estudiosos de la Teología de la Liberación. Se cierra un ciclo en la historia eclesiástica de esta ciudad, esa a la que ayudó tanto a propiciar un cambio, Don Raúl Vera López.