DE BUENA FUENTE

La pregunta de hoy:

¿Será verdad que el Senador por Morena, Armando Guadiana Tijerina, traicionó a su amigo y socio, Alonso Ancira Elizondo, y dio a aviso a la Interpol del paradero en Mallorca del industrial acerero?

 

¿Y la suburban, Apa?

Hace algunos meses se filtró una presunta reunión entre Alonso Ancira Elizondo, dueño de Altos Hornos de México, y el Coordinador federal en Coahuila, Reyes Flores Hurtado.

En esta, Ancira Elizondo pidió a Reyes Flores su intervención para ser recibido por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, y tratarle el asunto del arancel estadunidense al acero mexicano.

El también llamado súper delegado federal, estaba ya enterado de la animadversión de López Obrador contra AHMSA, por considerarla propiedad de Carlos Salinas de Gortari, y evitó comprometerse a intervenir ante AMLO.

Trascendió que entonces Alonso Ancira ofreció 10 millones de pesos y una suburban nueva a Reyes Flores, a cambio de la citada entrevista con el mandatario nacional.

La reunión nunca fue aceptada por Andrés Manuel, ahora Alonso Ancira se encuentra en prisión, y Flores Hurtado se quedó sin estrenar suburban.

Cosas veredes…

 

Copelas o cuello…

La detención del empresario acerero Alonso Ancira Elizondo fue vaticinada por el Senador Napoleón Gómez Urrutia.

“Por el bien de sus fortunas y de sus negocios, que los empresarios dejen de atacar a Andrés Manuel López Obrador”, advirtió el también líder nacional minero, apenas el pasado 21 de mayo.

Siete días después, el dueño del Grupo Acerero del Norte fue detenido por la Interpol en Mallorca, España, acusado de lavado de dinero.

La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaria de Hacienda, a cargo de Santiago Nieto, investiga también las finanzas de los empresarios, Alberto Bailleres, de Peñoles, y Eduardo Tricio, Presidente de Lala,

Ambos han sido fuertes críticos del mandatario nacional y de sus acciones de gobierno.

Por cierto, Napito es desde el martes el dirigente sindical más fuerte del país, con todo el apoyo presidencial, y difícilmente aceptará un no como respuesta en las próximas negociaciones contractuales.

Se escuchan tambores de guerra…

 

Con permiso…

El Director Estatal de la Vivienda, Ricardo Aguirre, no debe esperar a que le pidan que se separe del cargo.

Es mejor que lo haga por iniciativa propia, para no comprometer al Gobernador Miguel Ángel Riquelme.

Autor

Ulises Salas
Columnista
Otros artículos del mismo autor