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BIENVENIDA

Vaya comité de bienvenida el que dispuso JORGE ZERMEÑO para los saltillenses que acudimos este jueves al magnífico concierto de PLÁCIDO DOMINGO. Justo a la entrada de Torreón, seis policías motorizados armados con secadoras de cabello para simular que traían radares de alta tecnología estuvieron deteniendo −y extorsionando− a cuanto automovilista consideraban que venía conduciendo a exceso de velocidad.

Pero las amarguras de Zermeño no consiguieron empañar el gran espectáculo que brindó Plácido Domingo y sus acompañantes, incluyendo por supuesto a la Orquesta Filarmónica del Desierto. Un espectáculo de primer mundo, como hacía mucho no se tenía uno en Coahuila. Enhorabuena, y que se repita pronto.

Y por cierto, felicidades al chef saltillense JUAN RAMÓN CÁRDENAS, el más reconocido en nuestro estado y uno de los mejores del país, a quien le tocó servir la cena al extraordinario tenor español, el cual pudo degustar los platillos típicos de nuestra región, incluyendo por supuesto el tradicional cabrito que Juan Ramón prepara como nadie más lo puede hacer.

SIGUE EL CAOS

En uno de los grupos de seguridad ciudadanos creados por la administración de MANOLO JIMÉNEZ −y que tanto éxito han tenido−, una de las quejas recurrentes es el problema que genera en el bulevar Colosio la falta de estacionamiento del edificio que ocupan los Juzgados Administrativos y el Sistema Estatal Anticorrupción.

La gente que acude a ese edificio, mal hecho y construido irregularmente sin cajones de estacionamiento, suele aparcar sus vehículos en lugares prohibidos sobre el propio bulevar, lo cual se convierte en una molestia y un auténtico peligro. Por eso en el grupo “seguridad San Patricio” los ciudadanos frecuentemente denuncian esta situación.

La construcción de ese edificio fue una de tantas malas bromas que el propietario, un bromista profesional, le ha hecho a Saltillo. Pero esa broma le genera a él un ingreso de 250 mil pesos mensuales, y eso que no tiene estacionamiento.

 NUEVOS ABUCHEOS

Ahora fue en Morelia, Michoacán, en dónde AMLO recibió una sopa de su propia medicina al ser abucheado en un evento al que acudió junto con el gobernador, SILVANO AUREOLES. Seguramente han de ver sido los de la porra fifí (como se refiere Andrés a sus retractores), que por lo visto cada día son más, y están por todo el país.

MALAS CUENTAS

Y es que basta echar una mirada a las cifras que presentó la organización México Evalúa, para darnos cuenta de que, en el gobierno de AMLO las cosas no marchan como debieran, y que por el contrario, la situación está tornándose cada vez más complicada:

Déficit de PEMEX, 79 mil millones de pesos; recaudación de IVA, acumula una caída del 8 por ciento en febrero de este año; recaudación de IEPS de gasolinas, aumentó un 78 por ciento (único indicador que va a la alza, además de los de violencia e inseguridad); 33 por ciento de disminución en la inversión física del gobierno federal, comparado con el año anterior, incluyendo una caía en Educación del 31 por ciento, Bienestar 36 por ciento, Salud 36 por ciento y Transporte 73 por ciento.

Si a estas cifras le sumamos las promesas incumplidas de AMLO (no ha bajado el precio de la gasolina; no ha disminuido la inseguridad; y no ha eliminado la corrupción como dijo que lo haría desde el primer día de su gobierno), entonces uno se explica fácilmente el porque los abucheos cada vez son más constantes, y más fuertes.

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