EN EL TINTERO

0
165

 

#MeToo con responsabilidad

Un Movimiento como #MeToo en México resulta urgente y necesario. La violencia y el machismo que impera en el país, requiere de un tratamiento urgente para acabar con el hostigamiento, el acoso y el abuso sexual, pero no sólo el que ocurre contra las mujeres sino el de todas las victimas porque, aunque en menos proporción, también existe en hombres que padecen esta situación.

#MeToo cimbró al país y fue tal el impacto que derivó en el suicidio de un presunto agresor que jamás tuvo la oportunidad de demostrar su inocencia y pensó que el hecho cometido por su persona podría salvar la dignidad de su familia.

Es importante reconocer que hombres y mujeres mentimos, nadie está exento de ser víctima de una difamación, existen hombres violentos, sí, pero también mujeres que en un afán de venganza deciden denunciar una presunta violencia que jamás ocurrió como parte de un chantaje que viene de problemas entre pareja, casos en los que obviamente no existen pruebas. ¿Cómo podemos detéctalos?

Un importante número de denuncias en #MeToo fueron anónimas y no mostraban ninguna evidencia, sin importar lo anterior al mencionar el nombre de quien era señalado como el agresor éste inmediatamente fue víctima del descrédito y linchamiento social no sólo en las redes sociales sino en su entorno habitual.

También hay que decir que el movimiento #MeToo nació por la necesidad de las víctimas de ser escuchadas. Cuántas denuncias se han registrado en donde el Ministerio Público le indica a la víctima que tiene que llegar con lesiones visibles para que su caso sea atendido. Cuántas duermen el sueño de los justos porque simplemente quien recibe la querella no cuenta con la capacidad de atender este tipo de casos. Ni siquiera se inicia la investigación y todo queda en la impunidad. En el peor de los casos en feminicidio porque la demanda nunca se atendió.

Resulta indignante, por ejemplo, el caso de Monclova en donde se procesó una orden de restricción a favor de Georgina Ortiz, la mujer de 32 años asesinada el 28 de marzo por su pareja sentimental frente a su hija en la colonia Colinas de Santiago. Dicha orden nunca se hizo efectiva, porque según la autoridad, la víctima no proporcionó la dirección de su domicilio de manera correcta al Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres.

Fernando Adrián Olivas Jurado, director de Seguridad Pública, informó que el miércoles 27 de marzo la Policía Rosa recibió la orden de restricción por parte de la dependencia estatal, y al día siguiente, horas antes de que ocurriera el feminicidio acudió al domicilio, pero era erróneo, la víctima vivía a cuatro cuadras de ese lugar. ¿Por qué verificó la dirección hasta que ocurrió el feminicidio? Es su obligación atender y supervisar de inmediato la solicitud precisamente para evitar una tragedia de este tipo.

#MeToo es necesario, por su puesto que sí, pero funcionando bajo protocolos estrictos que protejan a las verdaderas víctimas y que no representen una herramienta para dañar inocentes.

Hay que reconocer que también como sociedad somos responsables del impacto que cause cualquier movimiento, antes de compartir o difundir una información, primero es necesario verificar que el señalamiento tenga sustento y, de ser posible, que vaya acompañada de una denuncia formal que, aunque en el Ministerio Público no prospere, será un elemento valioso para demostrar lo sucedido y dejar evidencia de que se inició un curso legal.

Un día alguien me pidió dar cobertura a un evento asegurando que yo encabezaba luchas feministas, les respondí que su percepción era incorrecta, porque mi lucha es y será siempre por la justicia, ya sea a favor de la mujer, del hombre, de niños, ancianos, cualquiera que sea una víctima.