FUNCIONARIOS IRRESPONSABLES

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JUAN ANTONIO MARTÍNEZ BARRIOS

Las diferencias entre municipios y gobiernos estatales con la Comisión Federal de Electricidad hicieron crisis este martes la cual que se tradujo en una guerra de cortes de servicios en Gómez Palacio.

Los funcionarios de cualquier ámbito de gobierno deberían entender que el ciudadano común lo único que sabe es que de pronto se quedó sin agua o que en la CFE dejaron de atender al público sin previo aviso. Es muy fácil pero también irresponsable olvidarse que son servidores públicos.

En Torreón a la Comisión no le importó dejar sin agua la semana pasada a miles de familias, al cortar la energía eléctrica a dos pozos de agua potable y sin la posibilidad de que el organismo operador, es decir el Simas,  continuara prestando atención a los usuarios al cortarles la energía tanto en oficinas matrices como en dos sucursales.

En Gómez Palacio las cosas se pusieron más complicadas, pues ante nuevos cortes del servicio eléctrico, a pesar de acuerdos con la intervención incluso del gobierno estatal, la autoridad municipal “resolvió” cortar el agua y suspender las descargas de drenaje a la CFE.

Los funcionarios federales arguyen que los organismos operadores no pagan por el servicio, mientras que los municipales protestan por las altas tarifas, las cuales habrían aumentado de 1.40 a 2.70 pesos el kilowatt/horas, o sea prácticamente el 100 por ciento. El superintendente regional de la CFE, Hugo Niebla, ha adoptado una actitud prepotente y arrogante, negándose a dialogar. Y ahí siguen, argumentando adeudos de una y otra parte y con depósitos en los juzgados.

Mientras tanto, el gobernador de Coahuila, Miguel Angel Riquelme Solís, asegura que la Comisión le debe a la entidad alrededor de 100 millones de pesos por concepto de Impuesto Sobre Nómina, contribución que sí pagan otras paraestatales e incluso los municipios. Por ese motivo, el gobierno estatal tiene un juicio que ya lleva tres años, pero que está por resolverse.

Los funcionarios de los diversos gobiernos deberían privilegiar el diálogo y la diplomacia y no atravesar camiones en la calle frente a sus oficinas. Al rato van a mandar a sus empleados a enfrentarse físicamente a los de las otras instancias.