CAFÉ POLÍTICO

CFE Y LOS 75 MILLONES DE PESOS

Todo parece indicar que el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS-Torreón) está prácticamente quebrado. La enorme deuda de 75 millones de pesos que tiene la paramunicipal con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), más los 49 millones de pesos de deuda con diversos proveedores — $ 124 millones de pesos, aunque las malas lenguas dicen que la deuda total es de cerca de 200 millones de pesos–, hacen que el organismo esté pasando por la peor época de su historia. La pésima administración a cargo del gerente general, Juan José Gómez Hernández, ha hecho que la CFE les haya hecho cortes escalonados de energía eléctrica en las oficinas centrales del Bulevar Independencia, y en sucursales como Saulo, Jumbo, Libertad y Abastos.

 

LOS DEJAN SIN AGUA

Estos cortes de energía dejó a 13 colonias populares sin el vital líquido ya que las bombas no pudieron abastecerlas. Cabe destacar que, aunque parezca increíble, el alcalde Jorge Zermeño –mal coucheado o por decisión propia–, dijo que SIMAS “se va a colgar” de la luz para restablecer las operaciones de las bombas 77 y 83 que fueron las que dejaron sin agua a las colonias Monterreal, Campo Nuevo, Las Flores y el mega tanque Campo Nuevo, pertenecientes a la bomba número 77. Además de la  bomba 83, ubicada en Joyas del Oriente, que abastece a las colonias Rincón de la Joya, Joyas del Desierto, Joyas del Oriente, Villas Universidad Oriente, Joyas del Bosque, Real del Sol, Díaz Ordaz, Fraccionamiento Loma Real y Jardines Universidad. Es decir, según el edil SIMAS va poner diablitos para robarse la luz. Y vaya que  el propio organismo presumió el robo, en SIMAS Abastos, subiendo fotos y mensajes a las redes sociales.

 

ROBO DE ENERGÍA ELÉCTRICA

Zermeño es licenciado en derecho egresado de la UIA Campus Laguna. Por tanto debe saber que de acuerdo a lo que establece el  Código Penal Federal, en el Título Vigésimo Segundo, concerniente a Delitos en Contra de las Personas en su Patrimonio; Capítulo I Robo; el Artículo 368 expresa que “se equiparan al ROBO y se castigará como tal”: Fracción II.- El uso o aprovechamiento de energía eléctrica, magnética, electromagnética, de cualquier fluido, o de cualquier medio de transmisión, sin derecho y sin consentimiento de la persona que legalmente pueda disponer de los mismos. Por su parte el Artículo 370 establece en el párrafo tercero: “Cuando exceda (el ROBO) de quinientas veces el salario, la sanción será de cuatro a diez años de prisión y multa de ciento ochenta hasta quinientas veces el salario”.

 

“NOS VAMOS A COLGAR”

Huelga decir que Jorge anduvo iracundo y crispado estos días. Fue mucha la presión de los cortes de luz que terminaron con su paciencia. En última entrevista con El Siglo de Torreón, el alcalde señaló: «no tienen vergüenza (CFE), hemos hecho todas las gestiones necesarias, hemos ido a México, hemos hablado con funcionarios del más alto nivel, ofrecieron revisar esta situación pero todo mundo se lava las manos porque dicen que es la Comisión Reguladora de Energía y es la Secretaría de Hacienda la que fija las tarifas, vamos a tener que ampararnos vamos a buscar seguirles demostrando que estamos haciendo el mejor esfuerzo por liquidar, por ponernos al corriente de un cobro total y absolutamente injusto (…) Vamos a conectarnos como se conecta mucha gente, miles, millones de mexicanos cuando les cortan la luz». ¿Se van a colgar?, se le preguntó. Sí, contestó.

 

DOS CHEQUES

Caray, quizá el alcalde la pensó bien, la pensó dos veces porque independiente de que había declarado que se iban a “colgar” (diablitos), prefirió tomar una decisión de gente civilizada, de gobernante de un municipio importante como Torreón, una decisión apegada a derecho y no robarse la luz. Quizá recordó Zermeño (o alguien le dijo) que hace 3 años en febrero de 2016 siendo alcalde Isidro López Villarreal, la CFE multó al Municipio de Saltillo por 13 millones de pesos por robarse la luz al usar un diablito durante 2 años para dar electricidad al parque Abraham Curbelo (Unidad Deportiva Benito Juárez). Lo anterior provocó que los torneos deportivos de noche como el béisbol, futbol, basquetbol y hasta bailes de zumba, hayan sido cancelados por largo tiempo. Ok. Una vez que la pensó mejor el alcalde torreones, este martes a las 12 del mediodía Zermeño llegó acompañado del gerente general de la paramunicipal, Juan José Gómez Hernández y de otros funcionarios a las Oficinas de Zona (Matríz) ubicada en la colonia Nueva California, sobre la avenida México, y cuyo encargado comercial es José Agustín Anaya, para negociar el adeudo del municipio por 75 millones de pesos. La reunión duró un poco más de una hora y media. El Alcalde les entregó dos títulos de crédito de los denominados cheques. Uno por 1.5 millones de pesos que el mismo martes fue presentado para su cobro, y otro por 20 millones de pesos que este miércoles se presentará en ventanilla.

 

QUE SE VAYAN A SU CASA

Que quede claro. Ante todo este brete, lío y culebrón que viene pasando en el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS-Torreón), urge la destitución inmediata de Gómez Hernández ya que es evidente que no puede  –no pudo– con el paquete ya que el saco le quedó demasiado grande. Torreón requiere una administración más eficiente dimensionando lo importante y grande que es nuestra ciudad y municipio. La curva de aprendizaje fue demasiada larga; de más de 14 meses, y Gómez Hernández no aprendió. Cabe recordar que lo modernidad y la era digital, ha rebasado a muchos de los funcionarios actuales que invitó Jorge a su gobierno. Y varios de ellos han venido haciendo las cosas mal, pero les ha de importar un comino ya que se sienten protegidos por el “jefazo” Así las cosas; SIMAS necesita urgentemente una intervención quirúrgica de corazón abierto y cerebro. Es decir, hacer una reestructuración de fondo; dejar el círculo vicioso de tratar de echarle la culpa de todo a administraciones anteriores, lo que ya shale; mandar a casita a los que no han dado resultados, e invitar a personas capaces (aunque no sean cuatachos del alcalde) a que tomen las riendas antes de que el caballo se vaya al barranco. Al tiempo.